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EL HOMBRE QUE TENÍA LOS PIES EN UN CALDERO


CARTA DEL DIRECTOR / PEDRO J. RAMÍREZ

El hombre que tenía los pies en un caldero

Churchill no sólo tenía las ideas muy claras en relación a la superioridad del liberalismo económico sobre el intervencionismo sino que poseía el don de explicarlo. Así recurría a la ironía para decir que «mientras el vicio del capitalismo consiste en repartir la riqueza, la virtud del socialismo consiste en repartir la pobreza». O a la procacidad para aclarar que procuraba no coincidir con ningún líder laborista en el urinario del Parlamento «porque en cuanto ven algo grande quieren nacionalizarlo».
Pero la más elocuente de todas sus figuras didácticas fue la equiparación de quien pretende hacer prosperar a un país subiendo los impuestos con un hombre que está metido dentro de un caldero y trata de levantarlo tirando de su asidera. Ese hombre es hoy Rajoy, un gobernante que –como demostré hace dos semanas– está aplicando una política fiscal más confiscatoria que la del programa de Izquierda Unida, tras haber ganado las elecciones gracias a la presunción de que haría exactamente lo contrario y repetiría el «milagro» económico de los años de Aznar.

Al comportarse así, Rajoy lleva camino de convertirse no en un gobernante al servicio de los ciudadanos, sino en la personificación de una clase política insaciable y de un Estado sobredimensionado cuyo peso impide el despegue del caldero. Esto no sería ninguna broma ni siquiera en momentos de relativa prosperidad porque el caldero es el PIB –o sea el patrimonio de todos nosotros– pero adquiere visos de tragedia cuando empieza a llenarse de herrumbre al cabo de seis años postrado en el fondo del pozo. Y como acaba de advertir Gabriel Elorriaga, de nuevo la voz de la conciencia del PP, «ningún país ha salido nunca de una crisis aumentando la presión fiscal».

Por mucho que alardee de sus reformas, Rajoy está ejerciendo el poder con el «quietismo conservador» de quienes, como argumenta Hayek, «cuando gobiernan, tienden a paralizar la evolución o en todo caso a limitarla a aquello que hasta el más tímido aprobaría». Y lo que espera de nosotros es la docilidad del que, por esa misma regla de tres, traga con todo «sin oponerse a la coacción o a la arbitrariedad estatal si quienes están en el poder son gentes honradas y rectas».

Sí, en efecto, Rajoy es «un hombre honrado» y nadie duda de sus buenas intenciones pero, como el Bruto de Shakespeare, lleva camino de consumar un monumental estropicio, aunque en su caso más por la vía de la omisión que por la de la acción. Y el mismo poco consuelo que encontró Antonio en el hecho de que los asesinos de César fueran «hombres dignos, hombres buenos, hombres de honor», lo encontraremos nosotros si los orfebres de nuestra postración y tal vez bancarrota económica terminan siendo personas a las que respetamos y apreciamos.

Si Rajoy hubiera llegado al poder en 2004 como estaba previsto, tal vez habría sido, al menos de entrada, un buen jefe de gobierno en la medida en que ese «quietismo» antropológico le hubiera llevado a no tocar nada de lo que entonces funcionaba bien. Pero 10 años después, con dos legislaturas socialistas de por medio y un escenario económico europeo tenebroso, lo que se requiere de él es exactamente lo contrario. No fue a humo de pajas –y por eso no me cansaré de recordarlo– que dos meses antes de que ganara las elecciones le recomendé «audacia, audacia y más audacia», aun a costa de reinventarse a sí mismo.

Muchos de los que entonces respaldamos a Rajoy –EL MUNDO pidió el voto para él y su partido– sentimos ahora la misma decepción que expresó el martes en Madrid el comisario europeo de Empleo, Lazslo Andor, ante la tardanza y falta de ambición de sus reformas. Su cerrazón a considerar la vía del contrato único, cuando se trata de un perchero muy funcional en el que se puede colgar casi cualquier elemento normativo que contribuya a su eficiencia y soslaye cualquier inconstitucionalidad, ha sido el último síntoma de ese exasperante inmovilismo.

Sólo faltaba añadir su reunión del jueves con el trust de los tenorios de los sindicatos y la patronal para terminar de proyectar a la sociedad el consenso del conformismo ante los seis millones de parados. Esto es hoy España: «La enésima autobiografía de un fracaso», que diría Aute, pero con foto de familia en La Moncloa.

El problema del mercado de trabajo es el mismo que el de los impuestos: si dentro del cubo están abrazados el Gobierno, la CEOE, la UGT y Comisiones Obreras con el peso de sus cotizaciones sociales, su maraña administrativa, sus convenios sectoriales y su proteccionismo a ultranza, nada de lo que hagan por separado o en comandita servirá para crear puestos de trabajo. Saquen por favor los pies del cubo, salgan de ahí, aligeren el peso que soporta el empresario y verán como el recipiente empieza a subir por su cuenta.


https://es.wikipedia.org/wiki/Mariano_Rajoy

Y otro tanto podemos decir de la regulación bancaria: cuantas más provisiones se obligue a realizar a los bancos, cuanto más exigentes sean sus recapitalizaciones, cuantas más daciones en pago se les obligue a aceptar, cuantos más impuestos se creen sobre los depósitos, el crédito disponible será menor y más caro. Y por ahí es por donde se está produciendo el estrangulamiento de decenas de miles de pymes que serían viables si se restableciera el normal flujo financiero.

En definitiva, lo que se requiere es romper el círculo vicioso de que no se crea empleo porque no se crece, no se crece porque no se consume y no se consume porque ni el despedido, ni el que teme serlo, ni el que ha visto reducido su salario tienen dinero en el bolsillo. Eso implica un cambio de política económica que apueste por el crecimiento sin dejar de reducir el déficit ni permitir que siga aumentando la deuda. Por el camino que vamos no sólo no levantaremos nunca un cubo tan sobrecargado sino que terminaremos ayudando al Daily Telegraph a convertir su truculenta predicción sobre el default de España en profecía autocumplida.


«Ningún país ha salido nunca de una crisis aumentando la presión fiscal»
KEYNES HABRÍA RECOMENDADO BAJAR IMPUESTOS EN ESTA CRISIS
http://asturiasenred.blogspot.com/2013/05/keynes-habria-recomendado-bajar.html

La receta es bien simple aun-que precisa coraje político para llevarla a cabo. Se resume en dos etiquetas para las redes sociales: #bajadadeimpuestosYA, #reformadelEstadoYA. Sólo reduciendo y abaratando las administraciones públicas de forma drástica podrán liberarse los suficientes recursos para apostar por la economía productiva o, lo que es lo mismo, por descargar a los españoles del lastre que les mantiene hundidos y les impide perseguir la felicidad o al menos el bienestar de sus familias. Pero, ay amigo, eso requiere sacar los pies del caldero, ser valiente, renunciar a tener contento a un barón en cada taifa, un alcalde en cada pueblo y un concejal en cada barrio. Dejar de gobernar para el partido y empezar a hacerlo para los españoles.


Eso es lo que le sugerí el miércoles en la Cope a Núñez Feijóo cuando dijo, con razón, que éste es «un gobierno que ayuda mucho a las autonomías»: «Oiga, ¿y por qué no ayuda un poco más a los ciudadanos, utilizando el margen que nos da Bruselas para bajar el IRPF en lugar de para permitir déficits a la carta?». Tal vez el propio Feijóo se atrevería a hacer algo así porque parece un hombre resuelto; pero, en la duda, Rajoy siempre prefiere quedarse quieto y más aún cuando corre el riesgo de desencuadernar la maquinaría política que le sostiene en vísperas de un nuevo ciclo electoral.

De ahí que me alegre de que el pecado de la relajación de los criterios de la Ley de Estabilidad esté acarreándole la penitencia de la caótica rebelión de sus barones. Quien no es capaz de liderar una política coherente y firme basada en objetivos nacionales se merece el concierto para instrumentos desafinados que están interpretando los dirigentes regionales del PP. Máxime cuando las concesiones a Mas no implican contrapartidas políticas sino que sólo compran unos meses de engañosa tranquilidad. Nunca seré de los que estén dispuestos a recibir patadas con tal de que sea en el trasero de Rajoy, pero cada vez me doy más cuenta de que o a este hombre se le mantiene en vilo, percutiendo una y otra vez el diapasón de su partido, o no habrá manera de que aparte los ojos del Sudoku.

De ahí que me parezca que si alguien está desempeñando un papel nocivo para los intereses generales e incluso para el futuro del propio PP es esa prensa aduladora que desde idéntico «quietismo» compite sin sentido del rubor por bailarle el agua, hacerle la ola y escanciarle incienso, pese a que hasta ahora no haya cumplido ninguna de sus grandes promesas. Que la herencia recibida fuera todavía peor de lo esperado debería ser una palanca para la impaciencia y un estímulo para obligarle a pisar el acelerador de las reformas. Día tras día comprobamos que se convierte en cambio en la coartada del inmovilismo envuelta en la jerigonza del no volver atrás. ¡Como si no hubiera formas más sanas de estimular la economía que abriendo zanjas o regalando cheques-bebé! ¿En el pliegue de qué bostezo han quedado aparcadas la Ley de Emprendedores, la del Mercado Único o la reforma municipal?

Si no viviéramos inmersos en un drama, sería hasta cómica la forma en que se ensalza a Rajoy por haber «salvado» a España del rescate mediante el estoico mérito de no pedirlo. Ya que poco hay que alabar en lo que hace, cantemos las glorias de lo que no hace. Con el aliciente de que el elogio toca así la tecla adecuada pues de nada se siente tan orgulloso quien se queda inmóvil como de su buena previsión cuando ve a otros despeñarse. Otro tanto ocurre con ese sacar pecho por la balanza comercial, olvidando que en ningún sitio hay más superávit que en el cementerio pues se venden flores y no se compra nada.

Acuciado por el desánimo de los suyos, Rajoy pasó directamente en el Parlamento de los brotes verdes de antaño a la promesa de una copiosa cosecha de 2014 en adelante. Lástima que en el ínterin el Tesoro trate de colocar la deuda a uña de caballo en previsión de que la prima de riesgo vuelva a dispararse cuando antes de que acabe este año haya que pedir un nuevo tramo de la ayuda condicionada a la banca. ¿Qué es eso sino un rescate, y por lo tanto una huida hacia adelante, aunque se dirija específicamente a los pulmones del organismo bloqueado por la asfixia?


Abrir a estas alturas el libro España, claves de prosperidad editado por Faes en fecha tan reciente como 2010 y leer la dedicatoria de su coordinador Luis de Guindos me produce hoy una intensa melancolía. Pero también apuntala mi convencimiento de que otra política económica es posible. ¿Qué digo política económica? Otra forma de gobernar es posible y no hay más que ver el descrédito de alguien de la valía de Gallardón, arrastrado a incumplir el programa electoral en sus aspectos regeneracionistas y ayuno de apoyos cuando trata de cumplirlo con coherencia humanista en sus renglones más debatibles, para darse cuenta de que el problema es que el director de orquesta ha abierto la partitura equivocada, maneja la batuta incorrecta y no hay forma de que saque los pies de ese caldero.

¿No tiene nada que decir, por cierto, quien hace cinco años, como si se barruntara todo lo que iba a ocurrir ahora, advirtió entre grandes aplausos que «mala compra haríamos… si nos convirtiéramos en una alternativa a nosotros mismos»? Pasado mañana lo sabremos.

pedroj.ramirez@elmundo.es
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KEYNES HABRÍA RECOMENDADO BAJAR IMPUESTOS EN ESTA CRISIS




KEYNES HABRÍA RECOMENDADO BAJAR IMPUESTOS EN ESTA CRISIS






Economista, académico, político, escritor, periodista, filósofo, financiero, mecenas de las artes… John Maynard Keynes (1883-1946) fue todo eso y además un protagonista de excepción de los grandes acontecimientos que jalonaron su época. 

Bibiografia de J.M.Keynes
En esta biografía definitiva, que por fin aparece en castellano, Robert Skidelsky se adentra en la vida uno de los más lúcidos intérpretes de la historia de la primera mitad del siglo XX y ayuda a contextualizar sus obras,entre las que destacan Las consecuencias económicas de la paz y,sobre todo, La teoría general del empleo, el interés y el dinero, el texto más importante de economía del último siglo. Robert Skidelsky rememora desde la etapa de formación del joven Keynes hasta sus vitales contribuciones a la reconstrucción del sistema económico internacional tras la Segunda Guerra Mundial, pasando por su relación con el grupo de Bloomsbury, su participación como miembro de la delegación británica en el Tratado de Versalles que selló el fin de la Gran Guerra o sus aportaciones al gran debate sobre el sistema monetario internacional en la década de 1920.El resultado: una biografía analítica fundamental para comprender el siglo XX, a la altura de los trabajos de Ian Kershaw sobre Hitler, los de Ernest Jones sobre Freud o los de Ray Monk sobre Wittgenstein. 

 Historiador y biógrafo de J.M.Keynes


Skidelsky aborda los orígenes 
del célebre economista y muestra a un joven que no iba a tardar en desarrollar una inmensa actividad pública, al tiempo que mantenía una vida privada poco convencional. 

Hasta la publicación de esta biografía, los lectores sólo tenían la imagen de un Keynes economista, que había reconstruido la economía y aconsejado a los gobiernos de su época. El mérito de la obra de Skidelsky, respecto a las de sus predecesores, es el haber ahondado en todo aquello que «por pudor y excesivo celo en la respetabilidad» se había dejado fuera a la hora de reconstruir la imagen del célebre economista y en lo cual se englobaba todo lo que pudiera mostrar una imagen menos sobria de Keynes como, por ejemplo, sus preferencias sexuales, que una sociedad para la que la moralidad era virtud no dudaría en interpretar como «conducta desviada». 

Pero Skidelsky hace algo más que restituir en un ejercicio de gran sensibilidad el mundo de la vida privada al retrato «oficial» de Keynes. Se sirve del conocimiento que tiene de la vida privada de Keynes para arrojar luz sobre la vida que llevó entre los Apostoles de Cambridge (Society for Conversazione), con su elitismo intelectual y su apoteosis de las relaciones personales como ámbito en el que alcanzar la «good life, así como la reconstrucción tecnócrata del liberalismo en la posguerra. 

El profundo análisis sobre la «civilización de Cambridge» o de cómo el círculo de Bloomsbury entendía la vida, es realizado por el autor con el mismo rigor y lucidez con que se adentrará luego en el debate sobre la teoría cuantitativa del dinero, las funciones que Keynes desempeñaba en Whitehall o la cuestión de las indemnizaciones de guerra.
Todo este despliegue analítico ayuda no sólo a obtener una imagen muy completa de John Maynard Keynes, sino a reflexionar sobre las relaciones entre el desplome de los «valores victorianos» y el surgimiento de nuevas maneras de enfocarla política pública
.
Tal como Skidelsky demuestra, la economía para Keynes debía servir al propósito ético de sostenerlas condiciones de aquello que G. E. Moore y el círuclo de Bloomsbury definían como la good life, la «buena vida»‐ en referencia a las indemnizaciones y deudas de la Gran Guerra‐ era por tanto el resultado último de la extraordinaria gama de compromisos y tensiones vividas en Cambridge, Fleet Street y Whitehall. 

El principal argumento de Skidelsky a saber que el genio de Keynes no está tanto en su economía formal como en la intuición, en una visión que Keynes nunca llega captar en toda su plenitud a través de sus análisis teóricos: «en este sentido –señala Skidelsky– La teoría general debe ser entendida como una obra de arte y de imaginación además de como una obra de lógica económica». 

Los pensamientos radicales de Keynes en materia de economía estaban al servicio de un credo social conservador. Para Skidelsky, Keynes no era un redistribucionista, no era un «new liberal» ni tampoco un hombre de izquierdas; sino un tecnócrata «liberal centrista» con una concepción limitada, contractual, de la justicia social y de la teoría general.


Así, la reconstrucción del autor sobre la vida de aquel hombre en los diferentes mundos en los que vivió ofrece, en un texto claro y bien medido, la interpretación de toda una época marcada por la primera globalización que, antes de estallar la Primera Guerra Mundial, parecía haber llevado la civilización hasta sus más altas cumbres. La guerra lo iba a cambiar todo y situaría en el centro de la reflexión política, filosófica y también económica un pesimismo sobre el profundo malestar que palpita en el centro del sistema. La biografía de Keynes es un viaje a esta época y a sus principales retos y desafíos, y la invención de sus soluciones. 

Robert Skidelsky nació en Harbin, Manchuria, China el 25 de abril de 1939. Es profesor emérito de Economía Política en la Universidad de Warwick y uno de los mayores conocedores de la figura de John Maynard Keynes. Hijo de una familia británica de origen ruso, estudió en Oxford, donde se especializó en la política económica inglesa en la época de la Gran Depresión. Aunque fue fundador del Partido Socialdemócrata (SDP), ingresó en la Cámara de los Lores por el Partido Conservador.

Allí se opuso a los bombardeos de Yugoslavia por parte de la OTAN y luego pasó al grupomixto. Columnista en varios periódicos, es autor de La escuela progresiva, El fin de la erakeynesiana, El mundo después del comunismo y la excepcional obra sobre Keynes.

Lord Robert Skidelsky acaba de publicar en español John Maynard Keynes (RBA), la «biografía definitiva del economista más influyente de nuestro tiempo». Más de mil páginas en un solo volumen que destilan erudición y pasión a partes iguales, y que desmontan muchos mitos sobre un personaje tan célebre y citado como desconocido. Un «burgués educado» que nunca fue de izquierdas. 



Pregunta.– ¿Quién fue Keynes? 

Respuesta.– Mucho más que un economista. Una figura excepcional del siglo XX. En los años 30 del siglo pasado parecía que la idea de democracia se estaba apagando, rodeada de dictaduras por todas partes. Fascistas, comunistas, nazis. El mundo era radical. Y Keynes los convenció de que no hacía falta un sistema totalitario para hacer frente a una situación económica terrible. 

P.– ¿En qué parte del espectro político se situaría hoy? 

R.– Hoy estaría en la izquierda. En su momento, entre socialistas y comunistas por un lado, e individualistas por el otro, hubiera estado en medio. Pero hoy no. Eso no quiere decir sin embargo que sus políticas económicas sean de izquierda. Siempre dijo que si estallara una guerra de clases a él le encontraría en el lado de la burguesía educada. Porque él creía en la inteligencia. Pensaba que el corazón de la izquierda estaba en el lado correcto, pero su mente estaba distorsionada. Y que la derecha tenía buenos conocimientos, pero malas ideas. Él no creía en un Estado grande. Creía en uno que fuera activo para hacer ciertas cosas, pero claramente discrepaba de la idea de que el Estado tuviera que crecer y crecer. Además, lo importante es que para él, el Estado puede hacer alguna de esas cosas claves bajando impuestos. 

P.– ¿Incluso en una crisis? 

R.– Sí, pensaba que durante una recesión puedes aumentar el gasto o puedes bajar impuestos. O una mezcla de ambas. Bajar los impuestos para que el dinero esté en las familias cuando más falta hace y así aumente el consumo privado. La recesión llega por el colapso del gasto privado, eso es lo que las define. ¿Cómo se logra la recuperación? O bien haciendo que más gente trabaje, es decir, gastando más el Gobierno, o bajando impuestos. ¿Cuál es mejor? Digamos que el efecto de bajar impuestos es más incierto, porque las familias, si piensan que los problemas no se van a arreglar, tenderán a ahorrar más y gastar menos. 

P.– ¿Hoy recomendaría bajar impuestos a países como España? 

R.– Sí, lo habría hecho. Si bajas impuestos más de lo que recortas el gasto, en el fondo lo que tienes es una política expansiva. 

P.– ¿Y qué diría para hacer frente a un paro del 27%? 

R.– Seguramente, que la solución es una expansión en los niveles de déficit. Que el Estado gastara mucho más para poner a trabajar a parados. Porque eso, antes o después, se compensa a través de más consumo y más ingresos fiscales. ¿Cómo se hace eso en la Eurozona? Keynes diría que hay dos formas: o bien a través de grandes reformas que permitan políticas expansivas, o rompiéndola. 

P.– ¿Alguna otra receta? 

R.– Él no creía que fueran necesarias unas prestaciones de desempleo enormemente generosas. Keynes no lo hubiera encontrado necesario. Lo que hace falta es que haya trabajo, que la gente puede trabajar. Aunque sean trabajos no muy buenos. 

PABLO R. SUANZES / Madrid 

LA DESASTROSA REVOLUCION BOLIVARIANA DE NICOLAS MADURO


LA DESASTROSA REVOLUCION BOLIVARIANA DE NICOLAS MADURO

Por culpa de Nicolás Maduro,
La muy rica Venezuela,
Ya no tiene ni papel,
Pa poder  limpiarse el culo.



Simón Bolívar, El Libertador
Simón Bolívar 

Si Simón Bolívar se levantara de la tumba, eliminaría de la faz de la tierra a todos los que se denominan a sí mismos bolivarianos, revolucionarios bolivarianos,  porque Simón Bolivar, abanderado de la indepencia de los países sudamericanos, quería una Venezuela, fuerte, rica y poderosa, no una Venezuela sumida en la más deplorable pobreza y en el mayor atraso de sus ciudadanos por culpa de estos ignorantes bolivarianos cuyo partido ejerce todos los poderes en una dictadura implacable con los ciudadanos opuesos a sus ideas.
  
SIMON BOLIVAR “El Libertador”

 
SIMON BOLIVAR “El Libertador”

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Ponte Palacios y Blanco, nació el 24 de julio de 1783 en Caracas, Venezuela y murió el 17 de diciembre de 1830, en Santa Marta, Colombia. Fue el líder de los movimientos independentistas de Sur América en el siglo XIX, y es acreditado por la independencia de los actuales territorios de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Panamá y Bolivia. Bolívar es celebrado como un héroe en la mayoría de América Latina, donde aún se le llama por el título que le otorgó el Ayuntamiento de Caracas en 1813: “El Libertador”. En 1802, se casó con María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza. Ella murió de fiebre amarilla menos de un año más tarde, Bolívar nunca se volvió a casar.Fue el fundador y presidente de la Gran Colombia, una confederación de estados a lo largo de América del Sur, y dejó un legado de pensamiento político que aún perdura en las naciones que liberó.

ALGUNAS FRASES DE SIMON BOLIVAR
"Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción"

"Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos."

"Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos."


Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela
"Nicolás Maduro, él sólo, ejerce todos los poderes, apoyado por las fuerzas armadas revolucionarias" = DICTADURA
Nicolas Maduro

A Nicolas Maduro se le salió que esto es una ¡ dictadura ! (Video)
http://www.youtube.com/watch?v=we34weBkjVs




El Mundo,  domingo 19-mayo-2013
La dictadura de Maduro se mantiene en el  poder a base de metralletasEl Mundo,  domingo 19-mayo-2013

Las frases … de Nicolas Maduro (Video)
http://www.youtube.com/watch?v=GSu7EIzaZNc
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=QtSdTA4f7L8

El Mundo 21-mayo-2013
Frente al dictatorial y sectario Maduro, Henrique Capriles Radonski se perfila como el nuevo Presidente de Venezuela que la llevará, con una buena administración, a la prosperidad con un crecimiento sostenido gracias a las inmensas riquezas que tiene esta tierra bendecida por los dioses.


Henrique Capriles Radonski, lider opositor
Henrique Capriles Radonski

Henrique Capriles (Otros videos)
Venezuela es un país con un escaso desarrollo industrial, a pesar de las enormes riquezas naturales que posee, en comparación con los países de su entorno. Esto es debido al tradicional modelo económico rentista petrolero (PDVSA), que se estableció hace ya muchos años, donde los ingresos estatales provienen, casi exclusivamente, de la venta del crudo, cubriéndose, la mayor parte  de las necesidades internas de consumo, a través de importaciones masivas, situación económica que persiste, acrecentándose con la revolución bolivariana,  en la actualidad.

Geografía de Venezuela

Desde las primeras décadas del siglo XX, el petróleo ha jugado un papel decisivo en los destinos de la nación. Este recurso ya conocido y empleado por los indígenas precolombinos a partir de los rezumaderos o "menes"se convertiría más tarde en el motor impulsador de la economía de Venezuela y factor primordial de cambios. Actualmente las reservas de petróleo alcanzan 76.800 millones de barriles.

Venezuela, país inmensamente rico en recursos naturales, anclado aún en el sector primario de la economía, sufre una población sumida en la miseria, soportada la situación sin luchas fraticidas, gracias al perenne clima primaveral que inunda el país.

La medida anual de temperatura se reduce sólo con la altitud, como por ejemplo en Los Teques (situada a 1.300 m) con sus 19,8 °C de promedio anual contrasta con los pueblos y ciudades en el nivel del mar que superan los 27 °C de medida anual, aunque la amplitud térmica es muy escasa en todo el país (nunca supera los 4 °C de diferencia). No existen las estaciones bien marcadas, como sucede con las zonas templadas de ambos hemisferios. Por el contrario, por influencia de la lengua castellana introducida por los españoles durante el período colonial, se le denomina invierno a la época de lluvias, aunque ésta coincide, aproximadamente, con el verano (térmico) en el Hemisferio Norte. Y, por el contrario, se le denomina verano a la época de sequía que corresponde, también aproximadamente, al invierno en el Hemisferio norte (noviembre a abril).

Recursos naturales

Desabastecimiento de papel higiénico

http://www.abc.es/internacional/20130515/abci-venezuela-importa-papel-higienico-201305151212.html


http://www.elmundo.es/america/2013/05/15/venezuela/1368577585.html

Aunque el objetivo prioritario del Gobierno venezolano, al menos teóricamente, es abastecer la creciente demanda interna de productos y servicios de la población venezolana, mediante la sustitución progresiva de las importaciones, por productos nacionales, la realidad es bien distinta. La dependencia del exterior es tan extrema que hasta para abastecer el mercado de rollos de papel higiénico, hay que acudir a importaciones masivas. ¡Es el colmo de la economía venezolana en manos las revolucionarias bolivarianas!

¿Por qué falta papel higiénico en Venezuela?


La gente de Associated Press, se ha dado un paseo por algunos supermercado de Caracas: “Hace dos semanas que estoy buscando papel higiénico” les ha dicho Cristina Ramos “Me han dicho que en este había y ahora estoy haciendo la cola”

Venezuela se queda sin papel higiénico. Los argentinos que vayan tomando nota. 
http://www.gurusblog.com/archives/venezuela-se-queda-sin-papel-higienico-los-argentinos-que-vayan-tomando-nota/17/05/2013/


Primero comenzó a escasear la leche, la manteca, el café y la harina de maíz. Últimamente tampoco se encuentra otro producto que satisfaga necesidades básicas: el papel higiénico. El gobierno de Maduro anunció que realizará importaciones masivas de papel higiénico para hacer frente a los problemas de escasez

Venezuela: papel higiénico, a la baja; críticas, al alza
http://www.eluniversal.com.mx/notas/923378.html


Importan papel higiénico a Venezuela tras reciente escasez

A veces, detrás de la anécdota más insignificante se esconde la explicación de lo más esencial. La escasez de papel higiénico en Venezuela se ha convertido en la metáfora de la ruina de un régimen, y la evidencia de su suciedad. Ya no hay papel suficiente para limpiar la cloaca en que se ha convertido. Porque la ruina en que está sumido un país inmensamente rico en minerales, hidrocarburos y todo tipo de materias primas, climas y paisajes es la consecuencia de una política económica intervencionista y expropiadora profundamente ignorante de las más elementales leyes del mercado y de la producción de riqueza.

No hay forma más clara de explicar la mezcla de ignorancia y despotismo, como aquel vídeo de YouTube donde el déspota chavista soltaba: "¡Exprópiese!". Era todo su recorrido intelectual, el populismo fascistoide que cuanto más éxito logra en las masas hambrientas, más las empobrece y envilece. Hoy, Venezuela es una tienda comunista con estantes pero sin suministros. Tanta revolución, para acabar como cualquier almacén maloliente y vacío de cualquier país comunista. Para ellos es una tragedia, para nosotros debería ser una lección. Todavía me sigo sin explicar cómo Cayo Lara dio su apoyo a Nicolás Maduro en las últimas elecciones. Zafio y faltón, confunde la relación de su Gobierno con la oposición con una pelea entre chulos de barrio. Amenaza a sus oponentes, acaba con los medios de comunicación que no le son propicios, expropia empresas al mismo ritmo que ahuyenta las inversiones, congela precios e inutiliza la regla de la oferta y la demanda que los hace reales, falta al respeto a todo dirigente extranjero que pueda servirle para excitar los más bajos instintos de sus partidarios. Un verdadero polvorín armado con la patria y la lucha de clases mal digerida. Un matón, un inútil, un peligro. ¿Se imagina Cayo Lara a alguien así en la política española? ¡Qué fácil es apoyar en otro pueblo dirigentes y políticas que nunca soportaría en el suyo!


Mientras ha de importar 50 millones de rollos de papel higiénico y la población se las ve y se las desea para encontrar los alimentos más básicos en las tiendas, a precios cada vez más inflacionados, inaugura un mausoleo de 140 millones de dólares en memoria de Simón Bolívar. Tal como denuncia el diputado opositor Carlos Berribeitia, mientras las tiendas del país carecen de lo más esencial, incluidas las medicinas, Nicolás Maduro ha iniciado un viaje a tres países sudamericanos con un séquito de 120 allegados y un gasto presupuestado de 1.028.100 dólares. Solo la habitación en que se alojó el defensor de los pobres el martes a la noche en el hotel de lujo Radisson Victoria Plaza de Montevideo le ha costado al erario público 4.500 dólares. Es la misma historia de siempre, los déspotas que se apoyan en el hambre del pueblo para enrocarse en el poder se gastan los presupuestos públicos a manos llenas.
Abrir hoy una empresa en Venezuela puede tardar 140 días; con una moneda sobrevalorada que provoca comprar más barato fuera que producir dentro, ha producido la mayor inflación de América Latina. Venezuela vive hoy de rentas fungibles provenientes de la exportación de petróleo. El 96% del total de divisas que entran hoy en el país provienen de él. La maldición de los países ricos parece cumplirse inexorablemente de nuevo.
Una vez más, los que más parecen querer al pueblo, a la hora de ayudarlo le roban la libertad y lo matan de hambre.

Venezuela necesita papel higiénico
http://www.libertaddigital.com/opinion/antonio-robles/venezuela-necesita-papel-higienico-68445/



Toalla sanitaria socialista en Venezuela
¡ Vea sus efectos beneficiosos ... !

¡Algo insólito en el socialismo hasta ahora!

Mientras la nomenclatura del régimen chavista dilapida los ingresos del petroleo (PDVSA), miles y miles de familias venezolanas viven en ranchitos
La situación actual de la economía de Venezuela se asemeja la que el país vivió en los años 70, con altos niveles de endeudamiento y de déficit fiscal. En el periodo de gobierno de Hugo Chávez, el PIB venezolano apenas creció en promedio 2.9% anual, por lo que las reducciones en la pobreza se dieron en base a mayor endeudamiento y un insostenible déficit fiscal, que en el 2012 llegaría a ser del 15.3%.En tanto la deuda pública pasó de US$ 31,000 millones a más de US$ 149,000 millones  el deterioro de la economía venezolana se dio incluso cuando el precio del crudo, la principal fuente de ingreso del país sudamericano, pasó de US$ 10.6 por barril en 1998 a alrededor de US$ 100.

El país afronta un déficit del 20% del PIB, una inflación del 18%, entre las más altas del mundo, escasez de alimentos y divisas, y una inminente devaluación del bolívar

Venezuela es el país de América Latina con la inflación  más alta. La comparación con los otros países americanos es terrible: la inflación de Venezuela es 21 veces la de los Estados Unidos, 17 veces la de Perú, Bolivia y Chile, más de 16 veces la de Canadá, 12 veces la de Colombia, 7 veces la México, Brasil,Ecuador y América Central, más de 6 veces la de Paraguay, más de 4 veces la de Uruguay y el Caribe, y 2,75 veces la de Argentina, el otro país que tiene una inflación de dos dígitos junto a Venezuela.

La devaluación de la moneda ordenada por Chávez disparará la inflación
http://www.elmundo.es/america/2013/02/10/venezuela/1360529949.html

Alimentos han aumentado hasta 50% en las últimas semanas. Venezolanos se apuran a comprar ahora.
http://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12601531.html


La Revolución Bolivariana tiene que dar un golpe de timón y enfilar la ruta de la prosperidad. No puede seguir masacrando al pueblo venezolano. Las revoluciones se han de hacer para mejorar la vida de los habitantes de una nación, no para destruirla y hundirla en la miseria con ideas sectarias de tiempos ya trasnochados.




Sr. Maduro, el comunismo es la ruina de los pueblos. Mire lo que está pasando en Cuba. Dé un golpe de timón al norte, y aléjese del sur. Persiga la prosperidad y abomine de la miseria.

Por culpa de Nicolás Maduro,
La muy rica Venezuela,
Ya no tiene ni papel,
Pa poder  limpiarse el culo.

Venezuela y Cuba refuerzan alianza estratégica
http://eleconomista.com.mx/internacional/2013/04/27/venezuela-cuba-refuerzan-alianza-estrategica



Publicado por Alejandro Mon

Con mis inolvidables  recuerdos y cordiales saludos a la Comunidad Piaroa de San Juan de Manapiare (Estado Amazonas), a la que dedico los siguientes reportajes:

Niño piaroa


San Juan de Manapiare

Salud indígena en Venezuela. La Comunidad Piaroa (Pág. 139)

Tierra de Gracia

http://www.iwgia.org/iwgia_files_publications_files/0553_El_Estado_ante_la_Sociedad_Multietnica_y_Pluricultural.pdf


 El Hombre y la Tierra: La Montaña Sagrada


Mi recuerdo también para la gran Comunidad Yanomami del Alto Orinoco:


La luna vivía en el cuerpo de un gran shamán. Cuando éste murió, ella salió a vagar por el cielo, pero regresó a la tierra para comer la ceniza de sus huesos. Cuando la vieron, los parientes del shamán le dispararon flechas, pero las flechas caían a tierra sin hacerle daño. La luna las evadía escondiéndose tras las nubes. Pero al fin una flecha le dio, y empezó a derramar sangre que caía sobre la tierra. De estas gotas de sangre nacieron los yanomami.

Familia yanomami en su chinchorro
Fotos yanomamis
 https://www.google.es/search?q=indios+yanomamis+fotos&hl=es&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ei=fByYUY-TNYTRhAfBmoHIDQ&ved=0CC4QsAQ&biw=1280&bih=894



El Hombre y la Tierra: Los Yanomamis, un Pueblo de la Selva (I) (Video)
Por Rodriguez de la Fuente

Niños yanomamis


El Hombre y la Tierra: El Pueblo Bravo (II) (video)
Por Rodriguez de la Fuente