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CAMILLE PISSARRO EL PRIMER IMPRESIONISTA


CAMILLE PISSARRO EL PRIMER IMPRESIONISTA



Camille Pissarro

 Hijo de Abraham Gabriel Pissarro, un judío sefardí portugués de Braganza que a finales del siglo XVIII emigró siendo un niño con su familia hacia la localidad francesa de Burdeos, donde existía aún una importante comunidad de judíos portugueses. Su madre fue Rachel Manzano-Pomié dominicana. En 1847, tras concluir parte de sus estudios en Francia, regresó a Santo Tomás para ayudar en el comercio de sus padres. En sus momentos libres se dedicaba a dibujar.1 Posteriormente abandonó su hogar debido a la oposición de sus padres a que se convirtiese en artista. Viajó a Venezuela (1852), acompañado de su maestro, el pintor danés Fritz Melbye. En Caracas se dedicó plenamente a la pintura, realizando paisajes y escenas de costumbres.

En 1855 se trasladó a París, donde asistió a la Escuela de Bellas Artes y a la Academia de Jules Suisse. Estudió con el paisajista francés Camille Corot y trabó amistad con Claude Monet, Cézanne y Armand Guillaumin.
Nacido en la isla antillana de Santo Tomás en el seno de una adinerada familia de origen judío, el pintor francés Camille Pissarro pronto se trasladó a estudiar a París, donde, en contra de la voluntad paterna, tomó la firme decisión de dedicarse a la pintura. Tras regresar unos años a su ciudad natal para trabajar en los negocios de su familia y después de residir dos años en Venezuela pintando junto al pintor danés Fritz Melbye, volvió a París en 1855.
Dos mujeres platicando a la orilla del mar

En. la capital francesa entró en la Académie Suisse, visitó la Exposition Universelle donde le impresionaron las obras de Camille Corot y Eugène Delacroix y en 1859, año en que conoció a Claude Monet, Auguste Renoir y Alfred Sisley, participó por primera vez en el Salon. Durante la década de 1860 siguió presentando sus obras en los sucesivos Salones, pero los rígidos principios de éstos pronto chocaron con sus ideas políticas anarquistas y, a partir de 1870, dejó de participar en exposiciones oficiales. Su pintura estuvo estilísticamente siempre dentro del impresionismo, salvo un corto periodo de experimentación con la técnica neoimpresionista, bajo la influencia de Georges Seurat, a mediados de la década de 1880. Pissarro creía firmemente en la idea de la cooperativa de artistas y desempeñó un activo papel en la organización de las actividades del grupo impresionista parisiense, fomentando la participación de artistas como Paul Cézanne y Paul Gauguin y siendo el único cuyas obras estuvieron presentes en las ocho exposiciones impresionistas, celebradas entre 1874 y 1886
Desde. que en 1866 se trasladó a vivir a Pontoise, Pissarro vivió casi toda su vida fuera de París y fue básicamente un pintor de paisajes o de escenas rurales, y uno de los primeros en practicar con convicción la pintura al aire libre. Al final de su vida, tuvo que trasladarse a la ciudad a causa de su creciente pérdida de visión. Fue entonces cuando comenzó a pintar acomodado en una ventana, captando la actividad cambiante de las calles de ciudades como Ruán y París.

Los idílicos y armoniosos paisajes rurales dieron paso a una serie de vistas urbanas en las que, el implacable observador que era Pissarro, dejó inmortalizada la vida de la ciudad moderna

Camille Pisarro vivióeclipsado por la figura de Monet, que era "más seductor, con una pintura más variada, más colorista y más comercial", según Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza y comisario de la exposición Pissarro. Con ella, la pinacoteca pretende devolverle el lugar que le corresponde, no sólo como padre del impresionismo, sino como uno de los fundadores de la modernidad. Y es que si algo caracterizó a Pissarro era enseñar a los demás, pero lo hizo siempre de forma discreta, como "el padre de todos nosotros, el bon dieu", según Gauguin.
 
La campiña

Este merecido homenaje, el primero que se rinde en España al artista "humilde y colosal", como lo definió Cézanne, en forma de exposición monográfica, reúne un total de 79 obras que hacen un recorrido cronológico por su trayectoria.


Dos de las obras pertenecen al museo y cuatro a la Colección Carmen Thyssen Bornemisza. "Esos seis cuadros cubren toda su carrera, desde el paisaje de Camino de Versalles, que representa el momento del nacimiento del impresionismo, al Campo de coles de Pontoise, El bosque de Marly o Los prados de Áregny, el manzano o la Rue Saint-Honoré, que representa el periodo urbano", destacó Solana. La exposición refleja que Pissarro es un pintor del lugar. Excepto algunos paisajes tardíos, su impresionismo es de tierra adentro. "Es el pintor de los campos sembrados, de las coles, de los huertos, de las colinas", destacó Solana. Aunque si hay un motivo dominante en su pintura, ese es el camino. Carreteras, calles de pueblos y modestos senderos que cruzan los campos, invitan al espectador adentrarse en el espacio del cuadro. Esta exposición deja claro que "hay mucho más en el impresionismo que Monet. Pissarro es inevitable".
L'Hermitage at Pontoise






Publicado por Alejandro Mon