Archivo de artículos

CAJASTUR: CAJAS Y FUNDACIONES BANCARIAS


CAJASTUR: CAJAS Y FUNDACIONES BANCARIAS



Sede central de la Caja de Ahorros de Asturias  en  Oviedo

El Gobierno aprobó el pasado 3 de mayo el Anteproyecto de ley de cajas de ahorros y fundaciones bancarias, previo dictámen del Consejo de Estado, emitido por la Comisión Permanente en sesión celebrada el día 30 de amyo de 2013, nº de expediente 512/2013, y cuyo "Proyecto de Ley de cajas de ahorros y fundaciones bancarias" se publicó en el BOCG el 21 de junio de 2013.

 En aquella ocasión, el ministro de Economía, Luis de Guindos, anunció un régimen fiscal especial para preservar el tratamiento "favorable" a la obra social de estas entidades.

El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha explicado este viernes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros el proyectode Ley de Cajas y Fundaciones bancarias que ha aprobado el Gobierno de Mariano Rajoy.  Con el nuevo texto legislativo el Ejecutivo pretende "devolver al sector de las cajas a sus orígenes".

Además, confirmó que "no hay fecha" para que las antiguas cajas de ahorros reduzcan sus posiciones de control en los bancos a los que dieron lugar. De este modo, las fundaciones bancarias podrán reducir progresivamente su participación, lo que permitirá culminar el proceso de reestructuración del sector financiero en un periodo de tiempo razonable.

Pedro Leal, presidente de la Comisión de Estudios de FORO sobre Administración Local

"Con este proyecto de ley -ha explicado el ministro- se pretende que las cajas vuelvan a realizar su función, a recoger depósitos y a dar crédito a las empresas y a las familias; asimismo se pretende también mejorar la profesionalidad de los órganos de gobierno de las cajas y mejorar su profesionalidad".  

Guindos ha destacado que "la filosofía que subyace (de este proyecto) es profesionalidad e independencia (de los partidos políticos)". 

Con este proyecto de ley se crea un nuevo marco jurídico para las cajas de ahorro de estas entidades, que volverán a su actividad natural, centradas en el negocio minorista y en su ámbito territorial de actuación.

Así lo ha explicado hoy el ministro de Economía, Luis de Guindos, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que ha añadido que la norma también persigue la mejora de los órganos de gobierno corporativo de estas entidades y su independencia de los poderes políticos.

Órganos de Gobierno
Se introduce además una nueva regulación de los órganos de gobierno de las cajas: se mantiene la comisión de control porque las cajas carecen de accionistas, se suprime la figura del director general y se establece un sistema electoral para evitar el control político y atribuir dicho control a los impositores.

De esta forma, la asamblea general incluirá la representación de los depositantes, la voluntad fundacional de la caja y los destinatarios de la obra social; el número de consejeros generales estará comprendido entre 30 y 150; los impositores tendrán una representatividad entre el 50% y el 60% de los consejeros generales; las Administraciones Públicas no podrán designar más del 25% de los consejeros generales; y habrá un turno de grandes impositores, de no menos del 50%. 


La norma incrementa también la profesionalización de los órganos de gobierno, con lo que se reforzará la incompatibilidad del cargo con el de políticos electos, organizaciones empresariales y sindicales, o de las administraciones públicas. También, se exige que todos los miembros del consejo tengan requisitos de honorabilidad, experiencia y buen gobierno.


El Consejo de Gobierno de Javier Fernández mira para otro lado.

Las fundaciones bancarias no podrán participar en procesos de ampliación de capital de la entidad de crédito participada y deberán aprobar sus dividendos por quorum y mayoría reforzados, es decir, con la presencia del 50% del capital en la primera convocatoria y 25% en segunda convocatoria, más la aprobación de tres cuartos del capital presente en la Junta.



En cuanto a las fundaciones bancarias, que son las que tienen una participación superior al 10% en una entidad de crédito, el proyecto define su régimen jurídico y, entre otras cosas, se refuerza la supervisión financiera en función del grado de control efectivo que ejerzan en la entidad bancaria participada.

Asimismo, obliga a que se transformen en fundaciones bancarias las cajas que actualmente desarrollan sus actuaciones en régimen de ejercicio indirecto, así como las cajas que tengan un volumen superior a los límites previstos en la norma.

Esto se aplica a las cajas que mantengan una participación en una entidad de crédito que alcance, de forma directa o indirecta, al menos, un 10% del capital o de los derechos de voto de la entidad, o que su límite le permita nombrar o destituir algún miembro de su órgano de administración).

El Ministerio recuerda que todas las fundaciones "están sometidas a rigurosos requisitos de gobierno corporativo" y que, por ejemplo, se impide que los miembros del patronato de las fundaciones bancarias lo sean a su vez del consejo de administración de la entidad de crédito.

Estarán sujetas al control estricto del Banco de España en cuanto a supervisión financiera Estarán sujetas al control estricto del Banco de España en cuanto a supervisión financiera, aunque será Economía quien ejerza esta función en el caso de que la Fundación opere fuera de su comunidad. Según la norma, las fundaciones que cuenten con una participación superior al 30% en una entidad deberán presentar al Banco de España para su aprobación, un protocolo de gestión de su participación en el banco.

El Banco de España establecerá los criterios de gestión de la participación de la fundación en el banco, las relaciones entre ambos, las normas sobre operaciones vinculadas y el plan financiero para cubrir las necesidades de capital.


Las fundaciones con una participación superior al 50% tendrán que presentar en su plan financiero una estrategia de diversificación de inversiones y gestión de riesgos que evite la concentración de activos.

También deberán tener un Fondo de Reserva para hacer frente a posibles necesidades de recursos propios y garantizar la liquidez.

De esta manera, tras la aprobación de la norma, que ahora entrará en tramitación parlamentaria, las cajas no podrán tener un activo superior a los 10.000 millones o una cuota de depósitos por encima del 35 % de los de la comunidad autónoma en la que operen, un límite que si rebasan, las obligará a traspasar su actividad financiera a un banco, que será participado por una fundación bancaria.

"Las cajas de ahorros van a seguir ahí", ha respondido el ministro a una pregunta periodística acerca de si con este anteproyecto van a desaparecer las cajas de ahorro en España.
ForoAsturias con CajAstur
Por otro lado, deberán transformarse en fundaciones aquellas que mantengan una participación en una entidad de crédito que alcance de forma directa o indirecta al menos un 10% del capital o de los derechos de voto de la entidad, o que le permita nombrar o destituir a algún miembro de su órgano de administración.




Publicado por Alejandro Mon