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MITOS POPULARES SOBRE EL SEXO: MUCHAS MENTIRAS



Mitos populares sobre el sexo: mentiras, medias verdades y cosas que ignoramos

Dado que el sexo es una de las actividades que más interesan a la especie humana, pero no tiene la misma visibilidad que el resto de nuestras preocupaciones, los mitos sobre el mismo campan a sus anchas. Aunque en los últimos años las investigaciones sobre el sexo han avanzado una barbaridad, y cada vez estamos más culturizados sobre el tema, hay afirmaciones completamente falsas que seguimos dando por buenas, aunque fueron desmentidas hace mucho tiempo por la ciencia.

En su nuevo libro Don't Put That in There!: And 69 Other Sex Myths Debunked(St. Martin's Griffin), las profesoras de pediatría (sí, de pediatría) de la Universidad de Indiana, Aaron Carroll y Rachel Vreeman, desmontan los mitos más extendidos sobre el sexo y contextualizan las afirmaciones más habituales. Estos son nueve de los mitos más comunes que se exploran en el volumen.

1. “La longitud media del pene es de 15 centímetros”: FALSO
“Existe una gran diferencia entre los estudios que preguntan a los hombres cuánto mide su pene y aquellos que realmente miden la longitud de este”, explica Carroll. “Cuando los hombres se miden el pene su tamaño medio es de entre 14 y 16 centímetros. Pero en los estudios en los que un urólogo mide el tamaño real del pene el tamaño medio es menor. En muchos de esos estudios la media está entre los 12 y los 13 centímetros”.

La realidad es que el tamaño del pene (que se mide siempre erecto), varía enormemente entre los hombres: una longitud entre los 10 y los 19 centímetros es considerada normal.

2. “Las ostras y el chocolate son afrodisiacos”: BASTANTE FALSO
Desde tiempos remotos el hombre ha tratado de buscar comidas afrodisiacas con el objetivo de mejorar sus relaciones sexuales y, aún hoy en día, hay quien cree que llevar a su amada a cenar ostras garantizará una noche de intenso placer. Si bien es cierto que algunos alimentos tienen propiedades que pueden ayudar a despertar el deseo sexual, hay que recordar que su poder es limitado, por no decir prácticamente inexistente





La historia de la verdadera chica de Ipanema



Termina el Mundial de Fútbol del Brasil, que tan desdichadamente ha acabado para nuestra selección. Y para el equipo nacional de los anfitriones, que ha hecho sencillamente el hazmerreir. En un país donde su música va unida al carácter vital de sus gentes. Las atractivas brasileñas que parecen siempre caminar al compás de la samba. O de la bossa nova, el ritmo que revolucionó a los nativos y se expandió por todo el mundo. Con títulos que ya son historia como "La chica de Ipanema".


Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes eran grandes amigos, trabajaban juntos en la idea de renovar la música brasileira. El primero, compositor, pianista y guitarrista, que tiene a "Desafinado" entre sus títulos más conocidos. Maestro de toda una generación por su aportación a esos ritmos antedichos, a la afro-samba, y también al pop. Su colaboración con el letrista mencionado en segundo término, excelso poeta por otra parte, fue muy fecunda. Frecuentaban un bar de Río de Janeiro situado en el barrio de Ipanema, que respondía al nombre de Veloso. Cierto día se quedaron mirando el paso de una linda muchacha morena, contoneándose, camino de la playa. No es la de Ipanema la mejor de Río de Janeiro, sino Copacabana, que está cerca. 

Ciertamente, aquella "garota" (chica, en brasileño) tenía algo especial en su mirada, en la forma de caminar. Y miren que por aquellos lugares abundan las mujeres espectaculares.



En sucesivos encuentros en el mismo bar, Jobim y Moraes volvieron a encontrarla. Hasta que la abordaron y supieron su identidad:Heloísa Eneida Menezes Paes, de diecisiete años. Músico y letrista, que estaban muchas veces con amigos sentados ante un velador, silbaban al paso de la joven. Quien, como cualquier fémina sabedora de su atractivo, se sentía halagada, aunque sin hacerles caso. Una estudiante que preparaba su entrada en la Facultad de Derecho y quería asimismo graduarse en Periodismo, como finalmente haría, combinando ambas carreras. Lo que ignoraba es quiénes eran aquellos dos atrevidos hombres que la piropeaban; no sabía que se trataba de un compositor de gran inspiración y un poeta de enorme talento.












Publicado por Alejandro Mon