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FOROASTURIAS: SIGUE MANDANDO CASCOS: MORILLA HA PERDIDO EL NORTE: MORILLA ... Y OVIEDO SIGUE



¡QUIÉN LLEVA LA VOZ CANTANTE?  ... Cascos o Cristina? Pues Cascos.
Falso ... ¡NO ha habido cambio! Sigue mandando Cascos.
Álvarez-Cascos no se apea de la burra ... aunque dijo que ahora ya mandaba  Cristina ... Cristina no deja de ser su sombra  ... ¡Vaya espectáculo! ... Que ahora la presidenta es Cristina!!! ... hasta le tienen que rechazar como interlocutor  ...en las NEGOCIACIONES de lospartidos políticos para conformar gobiernos de mayorias ...


El problema, señor ÁlvarezCascos, no está en muchas de las críticas que usted hace a sus adversarios políticos, pues los argumentos que da al respecto son, en general, sostenibles. Por tanto, las causas del enorme batacazo que acaba de sufrir su partido hay que buscarlas en otra parte. Cuando FAC obtuvo un innegable éxito en la convocatoria electoral de 2011, gran parte de la ciudadanía asturiana estaba harta e indignada a resultas de muchos de los excesos del arecismo, a resultas también de la complacida y complaciente mediocridad del PP llariego. Aquel malestar supo usted rentabilizarlo muy bien, por mucho que había en ello una paradoja llamativa. A saber: aquel PP mediocre y complaciente había estado en manos de dirigentes políticos que habían sido en su mayor parte hombres de confianza suyos tras la ruptura con Sergio Marqués.

El problema, señor Álvarez-Cascos, es, en gran medida, usted mismo al haber seguido una trayectoria marcada por los sobresaltos. Cierto es que, desde el primer momento, PSOE y PP lo convirtieron a usted en enemigo común hasta el extremo de haber pactado que el señor Goñi presidiese la Junta, hasta el extremo de que Gabino de Lorenzo se manifestó en contra de los presupuestos de su Gobierno, hasta el extremo de que vieron en su formación política el enemigo común a batir. Dicho esto, conviene recordar, como apuntó acertadamente Juan Neira en este periódico, que se precipitó usted mucho a la hora de adelantar las elecciones autonómicas o, si se prefiere decir de otro modo, que usted tiró la toalla demasiado pronto. Y, tras las elecciones de 2012, volvió a comprobarse que el PP, tanto el nacional como el asturiano, prefería que gobernase el PSOE antes que pactar con usted.

Hizo usted desde entonces una oposición incisiva, aportando mucho a la vida parlamentaria, pues era todo un poema ver el demudado semblante de Javier Fernández cada vez que se enfrentaba a usted en los debates. Aun así, usted dejó de ser visto como el político que podría ser la solución de Asturias, limitándose a representar el papel de ejercer una dura oposición. Luego llegaría su anuncio de no ser el candidato de FAC. Tras ello, el desplome electoral del 24-M.

Fíjese, aquella Asturias que asistió indignada a todo lo que supuso el ‘caso Renedo’, o, si se prefiere, el ‘caso Riopedre’, aquella Asturias que no podía tomarse demasiado en serio a Ovidio Sánchez como eterno perdedor, aquella Asturias que se sabía estancada, se esperanzó, en no pequeña parte, con su regreso a la política llariega. Cierto es que su discurso (por cierto, magnífico) en Valencia de Don Juan en 2010 fue todo un aldabonazo que parecía anunciar una irrefrenable voluntad política que se juramentaba para acabar con el marasmo que entonces se sufría en esta tierra. Fíjese, los que siempre hemos estado muy alejados de su ideología nos sentimos gratamente sorprendidos ante un señor de derechas que reconocía que personajes como Pérez de Ayala o José Maldonado formaban parte de la mejor Asturias. Fíjese, se pensaba por parte de muchos que, con independencia de su ideología política, esta tierra iba a contar con un presidente al que no se le podía negar una talla política importante.

Pero, mire usted, no sólo le tocaron las embestidas de sus enemigos, incluidos los que habían sido de su propio partido, sino que jugaron también mucho en su contra los coros de aduladores, así como sus propias actuaciones que no conocían la frenada. Y, fíjese, tampoco dejan de ser paradójicos sus enfrentamientos mediáticos protagonizados en muchos casos por personas y medios que, en su momento, tanto contribuyeron a que en Asturias se considerase que, adscripciones ideológicas aparte, usted había sido un buen ministro para Asturias….



Carolina nos la quiere dar con queso: espicha por congreso



Carolina Morilla, presidenta de Foro Oviedo por no se sabe qué gracia, ha dirigido una carta a todos los afiliados, para comunicarnos que asume “de forma responsable” los resultados en las elecciones municipales. En ella dice que “concurrimos a las mismas con la ilusión de poder alcanzar la Alcaldía”, cosa que choca con la realidad de tal manera, al no haberse obtenido ni un triste concejal, que debería mover a nuestra presidenta local a realizar una reflexión responsable sobre su carrera política en la ciudad, puesto que en esta campaña tuvo a su disposición los medios correspondientes al segundo partido del Ayuntamiento -ventaja que ya no tendrá el siguiente-, lo que de ser persona re-conocida en la Ciudad, por su trayectoria personal o profesional, tendría que haber bastado para obtener un resultado que no nos avergonzase.

Sorprende mucho que la presidenta Morilla, a la vista de la forma en que los ovetenses recibieron su candidatura, no haya puesto inmediatamente su cargo a disposición de los afiliados, ofreciéndose para convocar y celebrar un congreso en el que podamos pronunciarnos sobre el futuro del partido en la Capital de Asturias. Lejos de eso, dice en su carta que “tras un análisis riguroso y crítico de los resultados obtenidos, en el seno de la Comisión Directiva, y con el convencimiento de haber aprendido de nuestros errores, la Comisión por unanimidad ha decidido seguir adelante con nuestro proyecto de partido, con ilusiones renovadas y con un objetivo de futuro puesto ya en las próximas elecciones municipales”. Es decir, que ha decidido seguir ocupando la Presidencia del partido, y ahí termina su balance, pues no nos traslada el “análisis riguroso y crítico”, ni nos explica qué errores son esos de los que está convencida de “haber aprendido”. Si es que existe tal análisis, y si ha aprendido algo, está muy feo que se lo guarde para ella sola y no lo comparta con los que pagamos mensualmente una cuota en el partido. Es lo mínimo que nos merecemos.

Asombrosamente, y a sabiendas de que la Constitución Española establece que los partidos políticos son el vehículo a través del que se forma la voluntad de los ciudadanos con su participación en los procesos electorales y en las instituciones, a párrafo seguido, nos cuenta Carolina que pretende participar “activamente en la vida municipal a través de los cauces que nos ofrece el Reglamento de participación ciudadana”, sabiendo que ése es un vehículo reservado a las asociaciones ciudadanas, y no a los partidos, puesto que estos, una vez rechazados sus candidatos por el pueblo soberano, no tienen otro mcamino que realizar llamadas al Teléfono de la Esperanza o meter cartas en los buzones de reclamaciones, sin esperar respuesta alguna. Es decir, que lo único que nos cuenta doña Carolina, es un cuento chino, y en vez de dimitir para que pase el siguiente, nos anuncia que se queda.

Culmina este asombroso escrito, en el que nada se nos cuenta salvo el citado relato pequinés del Reglamento de Participación Ciudadana, añadiendo que la Comisión Directiva ha “diseñado un Plan Estratégico de trabajo a desarrollar hasta la celebración del próximo Congreso, en el que te invitamos, como afiliado, a colaborar”, sin aclarar bien si nos ofrece colaborar en el Congreso o en ese pomposamente denominado Plan Estratégico de trabajo, duda que se acrecienta por el hecho de que la carta no venga acompañada con documento alguno, lo que hace sospechar que Morilla piensa que los afiliados de Foro comulgamos con ruedas de molino, porque si hay un plan de trabajo, y el mismo no se adjunta a carta tan pobre en contenidos como rica en desparpajo, tenemos que ponernos en lo peor: no existe.

Como conclusión, y ahí llega lo que parece el único plan de trabajo realmente existente, nos anuncia la celebración de una espicha, como si los afiliados de Foro estuviésemos para fiestas, y aquí la urgencia no fuese otra que conocer la fecha exacta de celebración de ese urgente congreso en el que los afiliados, ya sin ruedas de molino que tragar, podamos decidir el verdadero plan para Foro Oviedo, que pasa por resolver el problema que se ha creado con la a mi juicio ilegal designación de candidato y presidente de la Comisión Directiva, tras la celebración de unas elecciones primarias en las que salió elegido José Antonio Caicoya, quedando en segundo lugar José María Navia, y en tercero Andrés Llavona, ninguno de los cuales sigue ya en nuestro partido, con el asombroso corolario de esa designación contraria a derecho, por el fondo y por la forma.

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Por Juan Vega

Oviedo no ha perdido ni el rumbo ni el orgullo de ser la capital


¡Vaya desastre, Morilla ...! Todo se acabó ... No te engañes.

Agustín Iglesias Caunedo consiguió revalidar, a duras penas, con enorme y muy costoso apoyo mediático, los once concejales que consiguió Gabino de Lorenzo en 2011, que ya fueron un monumental fracaso para los conservadores, tras cinco legislaturas en las que el PP vino ganando las elecciones con resultados asombrosos, como los dieciocho concejales que el de Benia obtuvo en 1995, punto que marcó su techo, tras conseguir la Alcaldía en 1991, con trece concejales, y el apoyo de los dos del CDS.

La decrepitud política de Gabino, asociada a su tan desastrosa como sospechosa gestión en asuntos como los aparcamientos de Cinturón Verde, Villa Magdalena o elCalatrava, le llevó a protagonizar una fuga hacia la gran lavadora de políticos que es la Delegación del Gobierno en Asturias, dejando Oviedo en manos de un epígono sin personalidad política propia, como es Caunedo, que ha dilapidado su oportunidad, al abandonar el gobierno municipal en manos de su valido Rodolfo Sánchez.

Foro Asturias, un partido transversal y reformista, liderado por Francisco Álvarez-Cascos, que llegó con un programa de regeneración política basado en levantar alfombras y acabar con el reparto territorial establecido entre Gabino y Vicente Álvarez Areces (Asturias por Oviedo), consiguió en 2011 siete concejales de los que al menos seis venían siendo arrebatados a la izquierda por Gabino, gracias a su apuesta por la regeneración política.

Los concejales de Foro en Oviedo y los dirigentes del partido en la Capital, lejos de aprovechar tan excelente posición para personarse, por ejemplo, en los tribunales de Justicia, en un caso tan escandaloso como el Calatrava, como hizo Somos Oviedo, y arrebatar la mayoría al PP con una oposición clara e inteligente, y una candidatura arraigada en la ciudad, protagonizaron un sórdido culebrón de retorcida trayectoria, que terminó con el nombramiento de Carolina Morilla como presidente local, por acuerdo de la directiva elegida a propuesta del frustrado candidato José Antonio Caicoya, sin pasar por un congreso, después de un vodevil de elecciones primarias que terminaron de liquidar las expectativas de Foro.

Los ovetenses giraron a la izquierda en estas elecciones, de acuerdo con la tendencia general, hasta recuperar los catorce concejales que sólo consiguió el PSOE con Antonio Masip al frente, con el apoyo del PCE en 1983, y así, ahora, la suma de Podemos, PSOE e IU recogió los concejales que Gabino venía restando a la izquierda desde 1991, pero no lo hace a costa del PP, sino de Foro. Y ahora, Morilla, en unas declaraciones en nota oficial, dice que “Oviedo ha perdido el rumbo y desde FORO ya estamos trabajando para que la ciudad recupere el orgullo de ser la capital”.

Oviedo no ha perdido el rumbo, puesto que hace mucho que la brújula de la ciudad anda loca, al contrario, en estas elecciones municipales la ciudad apostó por el final definitivo del gabinismo, luego es Foro el que ha perdido el oremus en la capital, al empeñarse en mirar hacia la derecha, traicionando el mandato transversal de sus votantes que han huido hacia Somos Oviedo y en menor medida a Ciudadanos, dejando el partido de Cascos reducido a la nada. Para recuperar el oremus no vale echar a los votantes la culpa. Eso es un error más que se suma a una larga serie. Los errores son nuestros, no de los votantes.

Va a costar mucho recuperar para Foro el tiempo y el espacio perdidos, pues no son los ovetenses los que necesitan recuperar su orgullo, sino los afiliados y los votantes de Foro, que tenemos el ego bastante maltratado por nuestros propios pecados. Ofrecimos regeneración y acabamos presentando a las elecciones a la Capital del Principado a una afiliada de Valdés, que reside en Llanera, que desarrolló su actividad política en el Occidente, centró su vida profesional en las Cuencas Mineras, y aunque no se presentó a las Primarias, dice como síntesis de tanto despropósito vivido que “Oviedo ha perdido el rumbo”.

El rumbo, el orgullo y el oremus perdido por Foro, sólo puede empezar a recuperarse celebrando un congreso que en Oviedo es particularmente urgente, para que tengamos una dirección salida de la voluntad de las bases, dado el carácter presidencialista de nuestro partido, si no queremos que todo se quede como está, es decir, si no queremos que se consolide este desastre.

Por Juan Vega







Publicado por Alejandro Mon