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FOROASTURIAS: FRANCISCO ÁLVAREZ-CASCOS: TOCATA Y FUGA



Tocata y fuga de Francisco Álvarez-Cascos (I)

 

La Policía señala a Álvarez Cascos como "el mayor perceptor de fondos" de Gürtel

Biografia

Una semana antes de que, el 30 de enero del año 2012,  Francisco Álvarez-Cascos anunciase la convocatoria de elecciones autonómicas en Asturias, a los seis meses y medio de formar gobierno, el ex vicepresidente del Gobierno de España, se reunió con los miembros de su ejecutivo, ampliado a los viceconsejeros, que como de costumbre se incorporaban al mismo una vez finalizado éste, para consultar su decisión de disolver la Junta General del Principado.

La disolución del parlamento y convocatoria de nuevas elecciones que habrían de coincidir con las andaluzas, confirmada una semana después, se presentó como la medida necesaria, ante el bloqueo total al que Madrid -recordar la amenaza de intervención de Cristóbal Montoro-, la TPA, La Nueva España, el PSOE el PP, y casi todo lo que en Asturias tenía poder en aquel momento, tenían sometido a su ejecutivo.

Todos los que conocemos la administración por dentro, sabemos que un presupuesto se prorroga, y de hecho, el Gobierno de Foro llegó a la sala de mandos del Principado de Asturias con unas cuentas pactadas entre el PSOE e IU, a las que no se podía meter mano en plenas Elecciones Generales 2011, y se hizo inevitable mantenerlo en prórroga, pendientes de los Presupuestos del Estado, que a su vez también se prorrogaron tras la victoria de Mariano Rajoy, en una situación marcada por el carácter excepcional que imponía la situación económica, la vigilancia europea y el límite de déficit que no dejaba margen alguno para la acción política a una comunidad que era un queso de gruyere.

RTPA: EL ANTICONSTITUCIONAL MONOPOLIO SOCIALISTA DE LA TELEVISION PUBLICA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS

El gobierno de Cascos se encontró con una impresionante bolsa de deuda oculta en la Sanidad, pero también en las obras públicas a través de la Junta de Saneamiento, las transferencias de fondos mineros que Rajoy frenó en seco no se producían desde mucho tiempo atrás, y un rosario de sociedades públicas, entre ellas la RTPA, pero sobre todo SOGEPSA, Sedes, Zalia, etcétera, encubrían un enorme endeudamiento sin aflorar. La deuda reconocida pesaba como una losa sobre el déficit y su límite y se removiese donde se removiese se abría una vía de agua.

Todo abocaba inevitablemente al nuevo ejecutivo, a una legislatura caracterizada por una forzada austeridad, imprescindible para pasar a limpio los agujeros más apremiantes, que impediría abordar obras e inversiones, paralizando infraestructuras en marcha, asumiendo la patética entrada en servicio del nuevo HUCA, sin medios para semejante dislate, para lo que sólo cabía una enorme chapuza, y todo ello reduciendo de manera brutal los efectivos de la sanidad pública y la educación mediante una carnicería de interinos.

Aquello se estaba convirtiendo en una permanente manifestación para un partido que no tiene terminales sindicales, en una comunidad acostumbrada al pago de una gigantesca protección mafiosa en forma de fondos de formación, con los que los socialistas compraron año tras año “paz social”.

Las comparecencias parlamentarias de los miembros del Gobierno de Foro, formado por un equipo muy desequilibrado en la capacidad de sus efectivos, eran permanentes,  y el foco escrutador de la TPA y La Nueva España, aliados con una oposición escrachadora, convertían el paso por la Junta General en un vía crucis, en el que cada miembro del equipo de Cascos se veía obligado, como podía, a dar explicaciones de los desastres de los gobiernos de Areces, como si fueran propios.

Todos sabemos que los presupuestos que diseñamos desde los diferentes centros de gasto, por mucho que incorporasen significativos recortes en asuntos de gran repercusión propagandística, como coches, teléfonos y gastos de representación y en general gasto corriente, se reducían en lo que era el chocolate del loro, y que se blindaron políticamente en las partidas destinadas a educación y gasto social, porque sin acuerdos parlamentarios, y con la hostilidad del Gobierno de España, el destino inevitable era instalarse en la prórroga.

De nada valió poner la educación y el gasto social como escudo. La soledad era total. Hicimos un proyecto de presupuestos destinado a servirnos de defensa política futura, sin viabilidad técnica ni parlamentaria para lo que entonces era presente. Y se hizo así porque así fue como lo quiso Cascos.

La decisión de convocar elecciones, no nos engañemos, la tomó Cascos con el solitario respaldo de un consejero y un viceconsejero, y los demás dijimos bien claro -cada uno que responda por lo que le toca-, incluso los de la mayoría silenciosa hablaron con las miradas, que de las elecciones anticipadas no íbamos a salir bien parados. Eso estaba claro, y por mucho que sugiriesen los de siempre que Cascos creía que íbamos a mejorar nuestros resultados, a mi juicio, eso era una burda manipulación. Él sabía mejor que nadie que de allí salíamos para no volver.

Si Cascos disolvió es porque quería abandonar el gobierno, y lo demás son pamplinas. Decir lo contrario es faltar a la verdad. Bien cerca estaba la acusada y previsible caída de apoyos en las Elecciones Generales, como botón de muestra de lo que iba a ocurrir, y confieso que me vi sorprendido porque ya entonces esperaba un resultado en las elecciones del 2012 peor del que finalmente se produjo. Forzoso es confesar que abandonamos el gobierno, le pese a quien le pese, y que ese abandono fue la causa del fracaso de la rebelión cívica de Foro, que se despedía así de sus posibilidades como fuerza mayoritaria.
Desde la salida del gobierno en 2012,  hasta la comparecencia de Cascos ante el juez Ruz en el verano de 2013, Foro y su presidente, vivieron tiempos de calvario continuado, que se recrudecieron después con el informe policial sobre PAC. El ataque concentrado y permanente a cuenta de los negocios de PAC y los sobresueldos que se cobraban en el PP gracias a las donaciones empresariales, asunto sometido aún hoy en día a escrutinio judicial, siguieron deteriorando nuestras expectativas.

PAC
Antes de comparecer ante Ruz, Cascos era partidario, llegado el caso, de apostar porque el partido lo presidiese alguien sin vínculos históricos con el PP, eso sí, si la situación se ponía más cruda. Así lo dijo en una reunión reducida, de cuyos pormenores ahorro datos por el momento, pero hay hechos y circunstancias que son decisivos para entender lo sucedido.
¿Qué cambió para que quien pensaba respaldar para su sucesión al frente de Foro a alguien sin trayectoria en el PP, organizase una maquinación para forzarnos a todos a tragar como presidenta a Cristina Coto, prototipo de profesional de la política vinculada al PP, y personalmente identificada con posiciones políticas que rompen la transversalidad fundacional de Foro?

A mí Cascos me dijo que con alguien así al frente del partido, no tendríamos viabilidad. Y yo le creí entonces y sigo creyendo ahora que lo que decía entonces es cierto, así que si cambió de criterio es por algo, cuya razón última se me escapa, pero lo que nadie me podrá negar, y estoy en condiciones de demostrar, con pelos y señales, es que el nombramiento de Coto -que no elección- fue una operación deliberada, un auténtico golpe de estado, con la que, a mi juicio, se preparaba el terreno para la rendición y entrega de Foro al PP con armas y bagajes. Comenzaba así, la Operación Retorno.

Por Juan Vega 
 

Paco Cascos: ‘El Regreso’


Tocata y fuga de Francisco Álvarez-Cascos (II)


Para analizar lo que está sucediendo en estos momentos en el procedimiento de investidura del presidente del Principado, hay que mirar en dos direcciones, que nada tienen que ver con los cantos de sirena de los protagonistas de la película. Una parte del escenario que condiciona las negociaciones, tiene que ver con la política interna asturiana y lo sucedido en los grandes ayuntamientos. Olvidar ese contexto, equivale a no entender nada.

Pero no hay que olvidar tampoco que en estos momentos, en los prolegómenos de las Elecciones Generales, el PP está viendo cómo su ex tesorero, Luis Bárcenas, está aflorando información que acredita que la corrupción determinaba la política de ese partido hasta las últimas consecuencias, y que sus dirigentes cobraban sobresueldos que procedían de las donaciones que entregaban los beneficiarios de las grandes obras públicas.
El PPSOE astur anda de capa caída desde que Xixón Sí Puede, agrupación de electores en la que se integró Podemos, entre otras muchas sensibilidades políticas y sindicales (como una relevante presencia de la Corriente Sindical de Izquierdas, CSI) se negó a respaldar la candidatura de de José María Pérez a la Alcaldía.

Pérez, como la ex alcaldesa Paz Fernández Felgueroso o el ex presidente Vicente Álvarez Areces, tienen todas las papeletas para sentarse en el banquillo de los acusados por el escándalo conocido como Caso Musel, en el que Podemos ejerce como única fuerza política asturiana personada en la Audiencia Nacional.

La ganadora de las elecciones, y alcaldesa, Carmen Moriyón, pudo ser alcaldesa, porque a diferencia de Francisco Álvarez-Cascos y su delfina Cristina Coto, carece de contaminaciones políticas con el PP que se deshace entre las repercusiones del escándalo de financiación ilegal que sacude a ese partido como consecuencia de las investigaciones de la Gürtel.

Entre dejar que una mujer como Moriyón, que ejerce de político de centro reformista, limpia de polvo y paja, gobierne en la Villa de Jovellanos, y que lo haga un miembro del consejo de administración responsable del escándalo portuario, la duda ofende, y Xixón Si Puede se negó a entrar en el estúpido juego que divide el mundo en unas sedicentes izquierda y derecha, para anular la diferencia entre la corrupción y la limpieza. Que es lo que importa.
Xixón Sí Puede se negó a seguir el juego del PSOE e IU, y en Oviedo, hubo carambola, y Somos Oviedo, otra agrupación de electores en la que se integra Podemos, no cedió ante el chantaje de la FSA de Javier Fernández, que en virtud de su pacto con Mercedes Fernández, pretendía hacer alcalde a Agustín Iglesias Caunedo, y así, la vieja política del PPSOE se fue al traste.
Si Mercedes Fernández presentó candidatura a la Presidencia de Asturias, sin encabezar la lista más votada, como defendieron hasta ahora los peperos, no es porque ése fuese el plan, puesto que como es costumbre Cherines dejaría gobernar a Javier una vez que éste hubiese cumplido su acuerdo, cosa que no sucedió, y como en Oviedo gobierna Wenceslao López, la otrora mujer de confianza de Cascos, fichada por Mariano Rajoy para acabar con él, adoptó la única decisión razonable para ella y su partido, si se considera su difícil situación: simular que intenta quitarle el gobierno a Javifer.
Así pues, Mercedes Fernández no tenía más remedio que presentar candidatura y hacerse con el control del autodenominado centroderecha asturiano, cosa fácil con Cristina Coto al frente de Foro, con Cascos en retirada, y con ambos trabajando al alimón para hacerle la cusca todo lo que pueden a Moriyón, impulsando un frente “contra las izquierdas” que sólo se lo pone difícil a la forista gijonesa, al ponérselo difícil a Podemos, que de no avenirse a los acuerdos que se trabajan en este momento, serán duramente hostigados por la FSA y por la IU de Gaspar Llamazares, como responsables de que “la derecha” gobierne en Gijón, y claro, en Asturias, que gobernase la “derechona” de Cascos y Cherines, sería el acabose.

Cuando Cascos escenificó su decisión de designar sucesora a Coto, con una operación ilegítima y antidemocrática para evitar que se celebrase un congreso en el que Moriyón hubiese apoyado, junto con los candidatos y alcaldes de éxito en Foro, la opción de Fernando Couto como presidente del partido y candidato a la Presidencia del Principado, optaba por Coto, no porque fuese lo mejor para Foro (que evidentemente no lo era), sino porque era lo mejor para él, que ya había tomado la decisión de entregar Foro al PP, cuando renunció, como era su voluntad, a impulsar que Foro fuese un partido coherente con sus principios fundacionales, presidido por alguien sin vínculos con el PP como profesional de la política.
Y ahí es donde forzosamente tenemos que volver al escenario nacional, en el que el conflicto imprudentemente desatado por Dolores de Cospedal, al aflorar en El Mundo los llamados “papeles de Bárcenas”, para sacar pecho e intentar distanciar su gestión de la de sus antecesores, parece que conduce inevitablemente a poner en el mismo plano el cobro de esos sobresueldos con el de las donaciones que recibían Rajoy y los secretarios generales, entre ellos Cascos, en un círculo que está a punto de cerrarse.

En ese escenario de perdición, es lógico que Cascos, coherentemente con su forma de entender la vida, entre otros movimientos, decidiese hace ya unos meses entregar lo que queda de Foro a los que fueron, durante estos últimos años, sus oponentes políticos, puesto que él ya no puede vender una escoba regeneracionista ni en el rastro.

Por Juan Vega 

Tocata y fuga de Francisco Álvarez-Cascos ( y III)

 
Lo estaban deseando ... Cristina casi se desmaya ...
El pasado 28 de enero, la Comisión Directiva de Foro, acordó, a propuesta deFrancisco Álvarez-Cascos, que el II Congreso de Foro se celebraría en Gijón el día 14 de marzo. Quedaba así convocado el esperado congreso regional que por fin habría de normalizar nuestra vida interna, en lo que algunos confiábamos que podría ser el pórtico de una nueva etapa para nuestra opción política en Asturias.

Esas semanas se convirtieron en un infierno, pues creía todavía, ¡cándido de mí!, que a pesar de la acumulación de errores achacables a las decisiones del presidente y verdadero fundador del partido, se acercaba el momento de convertirnos en lo que siempre habíamos preconizado, cuando de repente me encontré con una serie de acontecimientos para mí totalmente inesperados, y en los que me vi envuelto muy a mi pesar, después de la terrible experiencia del congreso de Oviedo, que aún no había enseñado su verdadera cara.

Con aquel congreso esperábamos que se culminaría un largo y accidentado proceso de elecciones primarias, que había sido ampliamente demandado por los afiliados, y que se celebraba con un enorme retraso, lo que prolongó de manera deliberada el régimen constituyente del partido, con grave detrimento de su vida democrática interna, algo que había generado una amplia contestación. Eran muchos ya, los que en las redes sociales criticaban el retraso de esos congresos, y la presión del PP subía sobre los afiliados más proclives al “centroderecha”, con creciente inquietud de los que nunca nos sentimos identificados con esa opción política.

Para la celebración de ese congreso que habría de tener lugar en Gijón, en el que se elegiría presidente del partido y candidato a la presidencia del Principado, se estableció un calendario que contemplaba un plazo para la presentación de Candidaturas que terminaba el 21 febrero, proclamándose los candidatos el 26.

Nada hacía presagiar -al menos para mí- la maniobra que se iba producir, y cuando de repente se nos comunicó en grupo el inicio de su última y más sucia jugada, disfrazando de generosa “renuncia” lo que no iba a ser sino una grotesca pantomima producto de un egotismo patológico, sólo estábamos en el secreto, desde que nos comunicó la jugada personalmente, los miembros de la dirección, cargos institucionales y personajes relevantes en la vida de Foro, que fuimos llamados, uno por uno, a una reunión personal con Cascos, en la que éste nos fue comunicando su decisión de no presentarse como candidato.
 
... ya puedes votar PP
Reconozco que cuando me lo dijo me quedé de piedra. Le trasladé mi desacuerdo total con su decisión, junto con mi opinión de que aquello no iba a colar, que es lo que me limité a decirle, primero en privado, y luego en público, pues la decepción fue enorme, dado que para mí, lo que debía ser el principio de algo, se convertía en trágico final, en un auténtico desastre que no por evidente, fue menos traumático para quienes a pesar de sus clamorosos errores, habíamos permanecido fieles al liderazgo de Cascos, aferrados a la esperanza de que nuestra rebelión cívica podría culminarse con la creación de un partido político regeneracionista. …















Publicado por Alejandro Mon