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VENEZUELA: ELECCIONES 6D2015: POR LA DERROTA DE LA DICTADURA CHAVISTA DEL ESTALINISTA MADURO: TRIUNFARÁ LA DEMOCRACIA: UN VICTORIOSO AMANECER (IV)




Nicolás Maduro: un descerebrado comunista fascista...IGNORANTE

Capriles: “Estoy sumamente preocupado por la actitud de Maduro”

Le dije a Zapatero: “Presidente, dígale a Nicolás Maduro que el país necesita diálogo, de verdad. No una farsa”.
Henrique Capriles (Caracas, 1972) se muestra exultante. En el momento de la entrevista, este martes por la tarde en su oficina en Caracas, el CNE aún no ha publicado de forma oficial los resultados de las elecciones parlamentarias en Venezuela, pero al excandidato presidencial no le preocupa. “La Unidad obtuvo 112 escaños, el partido oficial 55, es decir, tenemos mayoría calificada”. Cree que el retraso en dar los datos responde a que el oficialismo está tratando de digerir el resultado.

Pregunta. Con esa mayoría en la Asamblea, pueden desmontar la estructura de poder que ha creado el chavismo
Respuesta. Esa es la matriz de opinión que busca crear el Gobierno, diciendo que esta es una asamblea revanchista. Esta es una asamblea para que en el país impere la justicia. La justicia es la enemiga de la revancha.

P. ¿Pero qué cambios institucionales urgen?
R. El cambio en el Tribunal Supremo de Justicia es urgente. Venezuela tiene un 92% de impunidad en los homicidios. Queremos una administración de justicia que funcione, esta es un desastre. El pueblo votó por un cambio de rumbo, en lo económico, en lo social, pero también por una institucionalidad.

P. Se habla mucho de una ley de amnistía, pero, además de eso ¿cuál es el programa político de la MUD?
R. Para mí las prioridades son la economía, lo social y la inseguridad. Hay que interpelar a todos los ministros de Economía y que rindan cuentas, hay que pedir la cifra de inflación oficial, que no se sabe desde diciembre del año pasado. La diplomacia petrolera debe acabarse, no más petróleo regalado. Del tema de la amnistía, Maduro debería leer el resultado, empezar con un gesto, como liberar a los presos políticos y llamar al país a la unidad nacional.

P. Dentro de la oposición hay grupos con distintas prioridades, ¿cuál va a ser el criterio a seguir?
R. Este que estoy diciendo. Hay otros temas que para nada son excluyentes, como que se resuelva de una vez la situación de los compañeros que están presos por razones políticas, pero ¿cuál es la prioridad de la gente que fue a votar el domingo? Su situación económica, personal. Que haya un grupo dentro de la Unidad que no lo vea importante… Está en su derecho, pero al final ¿se va a poner de espaldas a la mayoría del país? El domingo ganó Venezuela, pero también una política, que es la que nosotros hemos propuesto. Si queremos que haya democracia, las diferencias se resuelven en las urnas. El año pasado algunos nos decían que Venezuela no llegaba a estas elecciones, que nosotros éramos unos estafadores. Yo no vengo aquí a cobrar factura, pero sí a reiterar que ha ganado una política. Hasta cobardes nos llamaron unos que se dicen que están con el cambio. Pero para nada invitan a ello. …



Maduro: «Han ganado los malos»

"Oyendo sus barbaridades no me extraña que sea un fascista dictador"


El presidente venezolano lanza el contraataque tras el triunfo de la oposición en las urnas, encomendándose al espíritu de Chávez y adelantando que vetará la amnistía a presos políticos

Ni diálogo ni paz. El chavismo se ha lanzado a un contraataque en fondo y forma tras el histórico triunfo de la oposición en las elecciones parlamentarias. Pese a que las palabras que abren esta crónica se repiten una y otra vez en las discursos de sus dirigentes, como si fueran dogma de una fe que pierde adeptos, la revolución ha emprendido una carrera para blindar a su presidente. Y lo ha hecho pasando por encima incluso de sus antiguos héroes.  

«La guerra inclemente hizo estragos. Yo entiendo ese voto, pero fue un error. Fue un voto contra ustedes mismos», clamó Nicolás Maduro desde el Cuartel de la Montaña, donde descansan los restos de Hugo Chávez. Rodeado de militares, posando sus manos encima del féretro como si se tratase de una ceremonia mágica, el presidente inició un alegato en el que una y otra vez recordó que «ganaron los malos». 

El enfado es de tal calibre que Maduro reprochó a sus antiguos seguidores que en los nuevos edificios de la Misión Vivienda «estaban bailando la victoria de la oposición. Os pedí el apoyo y no me lo disteis… Lo que más me duele son las viviendas, las pensiones. Hoy están en la picota todos los planes sociales». 

Un exhorto continuo a las fuerzas revolucionarias que realmente esconde la construcción de un blindaje contra la nueva mayoría. Transcurridas sólo 48 horas y de un tirón, Maduro adelantó que vetará la Ley de Amnistía, que entregará el canal de la Asamblea (ANTV) a los trabajadores (como si fuera una cooperativa socialista), que decretará la inamovilidad laboral para que no despidan a los trabajadores de ANTV –«así te arda en tu fascismo, Ramos Allup»– y que entregará por Ley Habilitante el Cuartel de la Montaña a la Fundación Hugo Chávez (pese a que nadie en su sano juicio haya declarado nada al respecto). «Los asesinos de un pueblo tienen que pagar, por sus graves delitos de lesa humanidad indescriptible», resumió el hijo de Chávez para oponerse al proyecto que la nueva mayoría parlamentaria prepara para el 5 de enero. La iniciativa, a cargo de la diputada electa Delsa Solórzano, pretende la libertad de los 70 presos políticos del chavismo. El proyecto está siendo redactado por un grupo de «prestigiosos constitucionalistas» tras el acuerdo de todos los grupos de la MUD. 


Maduro se niega a aprobar una ley para liberar presos políticos

Piden que nueva directiva de la AN sea integrada totalmente por la MUD

TENSIÓN/ El presidente de Venezuela amenaza con ir “al combate” si la Asamblea convoca un referéndum para echarle.

Tras un par de días de tono más o menos calmado, que invitaba a pensar que Nicolás Maduro había aceptado la victoria de la oposición como parte del juego democrático, el presidente de Venezuela arremetió ayer con dureza contra la primera medida que pretende aprobar la Asamblea: una ley de amnistía para liberar a presos políticos. Además, Maduro amenazó con ir “al combate” si el nuevo Parlamento convoca un referéndum para destituirle.

“Lo digo como jefe de Estado: no aceptaré ninguna ley de amnistía porque se violaron los derechos humanos y así lo digo y así me planto, me podrán enviar mil leyes pero los asesinos de un pueblo tienen que ser juzgados y lo tienen que pagar, así lo digo”, advirtió el presidente durante su programa propagandístico En contacto con Maduro, emitido en radio y televisión. “A cada medida que tome la Asamblea le tendremos una reacción, constitucional, revolucionaria y, sobre todo, socialista”, aseguró. 

El jefe de Estado también se mostró desafiante frente a la posibilidad de un referéndum revocatorio: “Aquí está la Constitución, si ellos toman el camino del revocatorio, vamos al combate y el pueblo decidirá, y nosotros iremos con la verdad ya consumada de la amenaza de la derecha, iremos a construir una nueva y poderosa mayoría, yo me iré por las calles de Venezuela”. 



Unidos sólo contra Maduro


Karin Salanova, del circuito 3 de Aragua, es la diputada 112 de la MUD
La oposición es un avispero de 28 partidos con posturas enfrentadas Los ‘moderados’ de Capriles priman la mejora económica frente a los ‘radicales’ de López, que quieren descabalgar al presidente


El milagro parlamentario tiene nombre de mujer: Karin Salanova. La nueva diputada por Aragua conquistó su escaño en territorio revolucionario por sólo 83 votos, otorgando la mayoría absoluta calificada (112 escaños, dos tercios del hemiciclo) a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Ochenta y tres votos que pueden cambiar la historia de Venezuela pero que también sitúan a la alianza multicolor, cuyos partidos van de la derecha a la izquierda, en el ojo del huracán. 

La histórica victoria de la MUD, cuya ventaja final sobre el oficialismo fue de 2.108.397 votos y 15 puntos, alegra y complica su vida interna. Alegra porque controlará la Asamblea Nacional, algo inédito en 17 años de revolución; complica porque agita el avispero político de un conglomerado de 28 partidos con posiciones muy diferentes, incluso contradictorias. El choque de fuerzas es constante, en la victoria y en la derrota. Y los egos de algunos de sus líderes, enormes. 

«Hay ciertas fracturas que podrían romper la unidad y no sería lo mismo un Parlamento con la oposición dividida. No pueden estar por un lado los de Capriles y por otro los de Leopoldo. Su reto será lograr una disciplina, que la unidad no sea simple estética», advierte el politólogo Leandro Area. 

En la oposición existen, al menos, tres grandes grupos. El ala moderada, representada principalmente por Henrique Capriles, gobernador de Miranda y ex candidato presidencial, cuya estrategia se impuso de cara a los comicios parlamentarios: seducir a los descontentos del chavismo para romper el techo de cristal electoral para impulsar así los cambios que necesita el país. 

Los moderados apuestan por iniciar 2016 con leyes que se necesitan para mejorar la economía del país, en primer lugar, y para superar los problemas de inseguridad. No hay desesperación por cambiar al presidente. Los aliados del centrista Primero Justicia (PJ), partido de Capriles, son la socialdemócrata Acción Democrática (AD) y la socialcristiana Un Nuevo Tiempo (UNT), entre otros. 

Estos partidos controlarán la Asamblea gracias a su número de diputados. El secretario general de AD, Henry Ramos Allup, es el favorito para sustituir a Diosdado Cabello y convertirse en nuevo presidente de la Cámara. 

El peso en la toma de decisiones, sin duda, estará definido por la cantidad de diputados de cada partido. Cuando se cuentan los principales, de acuerdo con dirigentes de cada organización, el que más logró fue PJ, con 33; luego AD, con 26, y UNT, con 21. Voluntad Popular (VP), el partido del prisionero político Leopoldo López, obtuvo 12 diputados y Avanzada Progresista, del gobernador Henri Falcón, logró tres. Entre esos partidos se reparten 95 de los 112 que conquistó la MUD. Allup, que ya funge como líder parlamentario, anunció a EL MUNDO que en la «oposición se acabó el tiempo del dibujo libre. Las decisiones se tomarán por estricto consenso». El político admite que es necesario cambiar los poderes públicos, pero asegura que no será la clave fundamental en los primeros meses de 2016. 

La primera medida para la toma de posesión del 5 de enero será presentar una ley de amnistía para la liberación de presos políticos, entre ellos López y el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma. El proyecto está siendo redactado por un grupo de «prestigiosos constitucionalistas» tras el acuerdo de todos los grupos. El segundo paso será redactar leyes que impulsen el aparato productivo del país y permitan que la economía se recupere. En eso también están de acuerdo todos los actores. 

En la nueva directiva del Parlamento, que tiene un presidente y dos vicepresidentes, no habrá miembros del PSUV. ¿Por qué? «Si nosotros impulsamos una ley y el presidente la rechaza y la devuelve en dos oportunidades, la Constitución señala que puede ser aprobada con la firma de los tres miembros de la directiva. No nos podemos arriesgar», adelantó Allup. 

Pero a la Asamblea también irá VP, que en 2014 impulsó La Salida, una propuesta de asambleas ciudadanas para definir bajo qué mecanismo constitucional se podían renovar los poderes del Estado, especialmente el Ejecutivo. La dinámica de las protestas del año pasado hizo que sustituir a Maduro fuese la bandera de su discurso. Cuando la lucha de calle perdió fuerza, VP propuso convocar una Asamblea Nacional Constituyente, también para cambiar los poderes. Pero la idea no agarró vuelo. 




 









Publicado por Alejandro Mon