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ESPAÑA: GUERRA CIVIL 1936: CAUSAS Y ASESINATOS: LA GUERRA CIVIL CONTADA A LOS POLÍTICOS





El por qué España ha venido a menosJosé Antonio Primo de Rivera (Fusilamiento  20.11.1936)


Discurso de Jose Antonio Primo de Rivera ante el parlamento en referencia a Cataluña


Asesinato de José Calvo Sotelo
Nota.-Calvo Sotelo (Biografia) fue asesinado (13.07.1936) por la escolta del socialista Indalecio Prieto (Biografia)



Nota.-Calvo Sotelo (Biografia) fue asesinado (13.07.1936) por la escolta del socialista Indalecio Prieto (Biografia)

Origen y crisis de la Segunda República por Pio Moa




LA GUERRA CIVIL CONTADA A LOS POLITICOS


A punto de cumplirse el octogésimo aniversario de su comienzo, la Guerra Civil se ha presentado ya como un medio ideal para entretener el tiempo de los gobernantes municipales de Madrid, tanto que algún vecino despistado pudiera pensar que ya han resuelto todos los problemas que aquejaban a la capital. Por esta razón, me permitiré la osadía de escribir, al igual que se acaba de hacer para los jóvenes, la Guerra Civil contada a los políticos de la nueva hornada, para que conozcan cuál fue verdaderamente el grado de implicación de los españoles en el conflicto.

Lo primero que deben saber es que las fuerzas militares de ambos bandos fueron engrosadas mayoritariamente, desde las primeras semanas, porsoldados reclutados a la fuerza. Las imágenes propagandísticas de millones de aguerridos milicianos y falangistas son solo eso, pura propaganda.

Tengan siempre en cuenta que el factor clave de la inmensa mayoría de los protagonistas de la contienda fue la lealtad geográfica. Esto significa, sencillamente, que la inmensa mayoría de los españoles no tuvo libertad para elegir bando. Sin embargo, esto no es óbice para que muchos sigan pensando que un campesino pobre, sin ideas políticas, reclutado por Franco, será siempre un fascista, mientras que otro campesino pobre, sin ideas políticas, reclutado por Azaña, será siempre un antifascista.

La consecuencia de la lealtad geográfica es que soldados de izquierdas reclutados en el Ejército franquista tuvieron que combatir contra soldados de derechas enfilados en el Ejército Popular. Entiendo que esto puede sorprenderles a muchos, sobre todo si han consumido solo las visiones ramplonas de la contienda cocinadas por nuestra literatura, televisión y cine.

Deben saber también que la llamada a filas se produjo inmediatamente. Los dos bandos se dieron cuenta en apenas dos meses de que no tenían efectivos suficientes para matarse. El bando franquista fue el más madrugador a la hora de llamar a quintas, el 8 de agosto de 1936, y desde entonces reclutaría 15 reemplazos. Pero apenas mes y medio después, el 30 de septiembre de 1936, se abrían las cajas de recluta en la zona republicana, por las que pasarían hasta final de la guerra un total de 26 reemplazos forzosos.

Si quieren, podemos seguir hablando del eterno cainismo español. Eso queda siempre muy bien, intelectualmente hablando, aunque sea falso. Y ahora verán por qué. Las quintas reclutadas durante la contienda por ambos bandos deberían haber sumado un total de 5 millones de hombres. Sin embargo, el total de españoles incorporados a filas no pasaron de aproximadamente 2,5 millones: 1,3 millones en el Ejército Popular y 1,2 en el Ejército franquista. Los otros 2,5 millones de potenciales reclutas se las ingeniaron para no coger el fusil e ir al frente como he demostrado en el ensayo «Desertores. La Guerra Civil que nadie quiere contar» (que está ya agotado, para que no piensen que he venido aquí a hablar de mi libro).

El problema de la deserción para las autoridades republicanas alcanzó tal magnitud que se vieron obligadas en agosto de 1938 a decretar una amnistía para los prófugos, prometiendo que se les indultaría si se presentaban a filas. Miles de desertores, atemorizados y hambrientos, dejaron sus escondites: fue la llamada «quinta del monte». Uno de ellos fue el espía Juan Pujol García, alias «Garbo», el espía que engañó a Hitler sobre el lugar del desembarco de Normandía. Quizás por eso le querían quitar por error la plaza que no tenía en Malasaña, dedicada realmente a otro Juan Pujol, propagandista de Franco: porque el genial «Garbo» fue un desertor de la República. …


Los orígenes de la Guerra Civil

Con motivo del décimo aniversario de la publicación de Los orígenes de la guerra civil (cómo pasa el tiempo), va a salir, para la Feria del Libro, una nueva edición del libro, con prólogo de Stanley Payne y un "Epílogo para universitarios" de un servidor. Quiero hacer un par de consideraciones al respecto. A menudo he oído comentar que lo que dicen mis libros "ya lo han dicho otros". Eso en parte es cierto, claro: un historiador no es un novelista y no puede inventarse las historias por puro afán de originalidad, y en este libro y tantos más no sólo hay cientos de notas referidas a fuentes primarias, sino muchas otras referencias a libros de diversos historiadores, unas veces para rebatirlos otras para abundar en ellos.
Pero, en conjunto, mi enfoque se diferencia básicamente de lo escrito antes desde un punto de vista izquierdista o derechista. Mencionaré aquí un solo y crucial aspecto: no solamente he demostrado de manera documental y criticado con argumentación nueva la falsedad radical de la historiografía "progresista", sino también el desenfoque de la de derechas, para la cual no existe el problema de la democracia en relación con la República y la guerra. Para las derechas, en general –dejo aparte al PP, cuyo afán es borrar el pasado, creyendo quizá, como los niños, que tapándose ellos los ojos los demás ya no les ven–, la República es democrática, y por tanto mala, y además ilegítima, y la guerra enfrentó a republicanos y a nacionales.
Mi enfoque, ya lo he dicho, es muy distinto, y lo resumiré en tres puntos. En primer lugar, la República fue perfectamente legítima, porque quien la trajo fue la legitimidad monárquica anterior, que renunció a sí misma y, con mínimas presiones, entregó el poder a los republicanos. Así lo vio muy claro el mismo Franco.
En segundo lugar, la República fue parcialmente democrática …


La Guerra Civil Española. Capitulo 1. El preludio de la tragedia(1931-1936)


La Guerra Civil Española. Capitulo 2. Revolución y contrarrevolución.


La Guerra Civil Española. Capitulo 3. La guerra de los idealistas


La Guerra Civil Española. Capitulo 4. Franco y los nacionalistas

 

GUERRA CIVIL ESPAÑOLA: LA COMENZÓ EL PSOE EN 1934: … PARACUELLOS DE CARRILLO



















Publicado por Alejandro Mon