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COLOMBIA: TRATADO DE PAZ CON LAS FARC: UNA VERGÜENZA PARA LOS DEMÓCRATAS





El Tratado dela vergüenza en Colombia

Adiós a la guerra en Colombia; se firma la paz con las FARC

España  realmente  no  puede dar mucho ejemplo al mundo del  trato  con  asesinos, después de haber permitido que una banda terrorista como ETA con mil  asesinatos a la espalda  se siente en el Parlamento a pesar de haber sido sentenciada como tal por el Tribunal Supremo y dejado sin efecto por el Tribunal Constitucional, que es un mero Tribunal político en una vergonzante sentencia. 

Pero esperaba, que al menos hubiese algún arrepentimiento  institucional,  sin  embargo el gobierno en funciones envía al Rey suplente que por mucho que le guste viajar y que le agasajen no debería haber asistido a semejante farsa, como al parecer ha declinado su hijo el actual Rey de España ya que después  de  52  años  de  terror, 250.000 asesinados y 100.000 desaparecidos, las FARC han ganado la batalla y a la firma de esa victoria me produce pena que tenga que asistir autoridad alguna de mi país después de la experiencia de la ETA.


Si tomamos el pulso a determinados sectores de la sociedad colombian a con los que me he comunicado, este Domingo 2 de Octubre  acudirán a las urnas sin conocer en su mayoría el extenso Acuerdo Especial y posiblemente por escaso margen aprueben en referéndum este  tratado vergonzoso, seguramente porque creen que es lo mejor que puede sucederle al país, que a mí me produce sonrojo, a ellos si lo conocieran, no creo equivocarme, les produciría  temor.   

Por que, para empezar este Acuerdo comienza viciado porque lo lógico sería que el proyecto de Acuerdo hubiera sido discutido en la sociedad colombiana y después sometido a referén dum y en caso de ser aprobado, entonces es el momento de llamar a los líderes mundiales,  no al  revés, primero se traen todos los líderes mundiales posibles, se recubre de boato la arma con los terroristas  y después se le da el plato hecho a la sociedad co lombiana, que apabullada por tanta presión, no tendrá más remedio que decir sí a la ignominia aunque escuchen  del tal  Timochenko …


La paz no es claudicar ante el terrorismo

CON CIUDADANOS de diversos pensamientos hemos resuelto decir sí a la paz votando no en el plebiscito de mañana domingo. 

Solidariamente hemos expresado a los colombianos del  que nosotros también queremos la paz, pero creemos que los textos del Acuerdo firmado entre el Gobierno de Colombia y las FARC no la garantizan. 

El Acuerdo es de impunidad total por la indulgencia con el terrorismo. El Gobierno de Colombia aceptó impunidad abierta al narcotráfico del cartel de cocaína más grande del mundo; se aceptó que este delito es conexo con el político. Los mayores delincuentes de esta organización no tendrán sanción doméstica, no irán a la cárcel ni a lugares alternativos, tampoco serán extraditados y se les concederá el beneficio de elegibilidad política. Se anuncian sanciones como restricciones de residencia y de movilidad que serán inaplicables porque coincidirán con el ejercicio político de sus actores. 

La misma Justicia internacional denomina «simbólicas» a estas sanciones, por ende no adecuadas para delitos graves. En Colombia han sido accesorias a años de cárcel, o principales, pero en infracciones menores. Los del no aceptamos que no se sancione al guerrillero raso, ojalá se le reincorpore con generosidad; pero la falta de pena adecuada para los mayores responsables genera mal ejemplo y causa riesgos de estabilidad al Acuerdo. 

Quedan en la impunidad todos los delitos de lesa humanidad, como el secuestro –17.974 casos entre 1998 y 2003–, el reclutamiento y violación de niñas –11.700 niños reclutados; 6.800 mujeres violadas–, los carros bomba, la destrucción de 200 municipios, las acciones terroristas frecuentes de la misma gravedad de las que han afectado a pueblos de Estados Unidos, Francia y Bélgica. Otros crímenes atroces no serán sancionados adecuadamente y sus perpetradores serán patrocinados con grandes sumas del Estado para participar en política. 

Quedan en impunidad el asesinato y el secuestro de policías y soldados, en muchas ocasiones mientras iban de civil, estaban en periodo de licencia o de vacaciones, y además indefensos. 

La falta de sanción adecuada, de cárcel, y la elegibilidad política pese a crímenes atroces configuran una amnistía de hecho, a pesar del engaño de declarar que estos delitos no gozarán del beneficio. Esta amnistía disfrazada se otorga además sin petición de perdón, sin arrepentimiento, sin que entreguen el dinero del tercer grupo terrorista más rico del mundo para reparar a las víctimas. Los delincuentes admiten el sufrimiento causado y lo justifican. 

La comunidad internacional debe saber que Colombia no ha vivido en guerra, si no que nuestra democracia ha sufrido un sistemático ataque del narcoterrorismo pero ha tenido la capacidad de estar en permanente perfeccionamiento sin tener que claudicar ante el terrorismo. 

Ahora bien, el Gobierno de Colombia renunció a la solución en la que se avanzaba a través de la seguridad democrática, la desarticulación terrorista con castigo a los mayores delincuentes y soluciones sociales para los integrantes rasos, que incluía políticas eficaces de mejoramiento social y simultánea promoción de la inversión y el crecimiento económico. 

A pesar de nuestros errores y faltantes, el progreso del país eligió al actual Gobierno en 2010, que abandonó la plataforma propuesta. 

Habíamos dejado de ser un Estado fallido y hoy se afianza el retroceso. Se destruye la justicia y se reemplaza la Constitución por 297 páginas concedidas al terrorismo que los colombianos no han podido leer, que se imponen en una pregunta, sin argumentos, con propaganda y coacción, con desprecio presidencial por la ley y por la dignidad de los electores, a quienes ofrecen sobornos presupuestales. …


 









Publicado por Alejandro Mon